Los sueños

¿QUÉ ES EL SUEÑO?

Existen muchas teorías sin que realmente se llegue a un acuerdo. Hay teorías que dicen que los nervios y las células nerviosas pierden contacto con la realidad induciendo al sueño, hay otras que dicen que el cerebro cansado crea una sustancia química que nos obliga a dormir.

Dormimos 1/3 de nuestra vida. Puede que hayan personas que piensen que es una pérdida de tiempo, pero está comprobado que es muy importante dormir.

Lo que sí sabemos es que no podemos vivir sin dormir. Durante la guerra del Vietnam se convirtió en un arma de guerra. Las personas acababan teniendo alucinaciones y pérdida del juicio hasta morir.

Las horas oscilan entre 7 ó 8 más o menos, dependiendo de las personas. Los bebes duermen más y conforme nos vamos haciendo mayores, dormimos menos.

De estas horas de sueños, pasamos entre una y dos horas soñando. Un investigador francés, Michel Jouvet experimentó con gatos y localizó una zona en el encéfalo que provocaba los sueños. Eliminó ese punto y a los dos o tres días, los gatos presentaban alucionaciones y convulsiones, y a los tres meses, morían. 🙁

Es decir, no podemos dormir sin soñar.

Mientras dormimos, el cerebro está más activo que en vigilia, además:

  • El cerebro se oxigena más.
  • Aumenta el pulso y la presión sanguínea.
  • Se produce sequedad ocular.
  • Disminuye la producción de orina.
  • Flacidez muscular y pérdida de reflejos.
  • Se producen pequeños movimientos faciales.

Recordemos que nuestra mente la integran: el consciente y el inconsciente o subconsciente. Esta parte almacena toda la información que aparentemente olvidamos.

Freud, famoso psicoanalista, dijo que los sueños liberan del inconsciente todo lo reprimido.

Para otro psicoanalista también muy conocido, Carl Jung, los individuos tenemos un lenguaje simbólico común desde que nacemos. Como un código impreso en nuestro inconsciente colectivo. Da igual dónde hayas nacido, los símbolos son comunes para toda la humanidad.

Hay escritos griegos de interpretaciones de sueños que se corresponden con otros escritos sirios, hebreos, caldeos… Lo que resulta muy sorprendente.

Pero no olvidemos que nuestro inconsciente atraviesa senderos muy tortuosos.

Existen:

Simbolismos universales. Los que hemos visto.
Simbolismos locales. Pos ejemplo: no es lo mismo una persona que sueña con un caballo que una persona que es jinete o adiestrador.
Simbolismos personales. Basados en la experiencia personal. Si de niño te atacó un perro, probablemente albergarás un mal recuerdo de ese animal.

LA MENTE CENSORA

¿POR QUÉ HAY GENTE QUE NO RECUERDA SUS SUEÑOS?

Eso no significa que no soñemos.

Causas:

Personas que temen profundizar en sus vidas. Se reprimen de día y su mente se abre por la noche.
Personas que padecen estrés.
Las personas creativas tienden a recordar más los sueños que las personas pragmáticas.
Las personas que se interesan por los sueños suelen recordarlos mejor.
Consumo de sustancias tóxicas.
No dormir suficientes horas.

Consejos

  • Tenga papel y lápiz en su mesilla de noche o grabadora.
  • Antes de dormir, repita: esta noche soñaré y mañana recordaré mi sueño.
  • No se despierte de manera brusca.
  • Permanezca unos minutos en la cama intentando recordar.
  • Guarde un libro de los sueños.

Aprender de los sueños

Los sueños son un vehículo que nos informa de nuestras vidas y nos aportan valiosa información.

No olvides que un sueño es una proyección de nosotros, de nuestros temores, frustraciones, traumas, angustias y deseos. Nadie nos hablará con tanta franqueza.

Esté atento de aquellos sueños que más nos impacten y sea paciente al principio.

¿TENGO ENTENDIDO QUE HAY CASOS HISTÓRICOS DONDE LOS SUEÑOS HAN TENIDO UN GRAN PAPEL?

LOS SUEÑOS COMO FUENTE DE CREACIÓN
El químico alemán August Kekulé descubrió la fórmula del benceno, mientras que otros dicen que Friedrich August soñó con la estructura del mismo químico, gracias a un sueño.
El científico ruso Mendeleev, formuló la tabla periódica de los elementos a través de un sueño.
Niels Bohr soñó la la estructura del átomo.
Mary Shelley tuvo un sueño tan inquietante e impactante que al día siguiente comenzó a escribir Frankestein
Elias Howe inventó la máquina de coser gracias a la ayuda de un sueño.
Haëndal compuso los últimos compases del Mesías después de haberlos soñado.
Rafael aseguraba haber visto en sueños los rostros de las vírgenes que pintaba.
La película El piano surgió de un sueño.
Arthur Schopenhauer obtuvo alguno de sus postulados inspirado en sueños.
Richard Wagner compuso Tristán e Isolda tras un sueño.
Robert Louis Stevenson escribió de un tirón El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde después de ver el argumento a través de sus sueños.

PREMONICIONES

Sócrates soñó su propia muerte.
Al igual que Julio César.
Solimán, el Magnífico, tuvo una visión onírica de su inminente victoria en la campaña de Hungría.
Abrahan Lincoln tuvo un sueño premonitorio de su propia muerte a causa de un atentado.
Famosos son los sueños que tuvieron muchas personas antes del hundimiento del Titanic.
Un niño enfermo de leucemia cayó en estado de semicoma y cuando despertó afirmó, horas antes del asesinato, que Kennedy había muerto.

¿SE PUEDEN INTERPRETAR AQUELLOS SUEÑOS MÁS COMUNES?

LOS 7 SUEÑOS MÁS COMUNES

1- Si nos vemos desnudos o semidesnudos: miedo a verte expuesto en público.

2- Si los dientes se nos caen: algo en tu vida te está causando muchísima ansiedad.

3- Si corres sin llegar a ningún lugar: tienes demasiadas presiones en tu vida diaria.

4- Si caes al vacío: estás yendo por la dirección equivocada. Puede ser en la economía, trabajo u otro sector.

5- Si sueñas que estás haciendo un examen: no estás listo para alguna prueba.

6- Si sueñas que te persiguen: tratas de evitar a algo o a alguien.

7- Si volamos: te sientes todopoderoso y satisfecho de tu vida.

¿ALGÚN CONSEJO EXTRA?

JEAN PIERE GARNIER, físico francés, especializado en mecánica de fruidos habla de la Teoría del Desdoblamiento Espacio-Tiempo. Es decir, todo está en el Universo desdoblado. Las personas tenemos el cuerpo corpuscular (físico) y el cuerpo ondulatorio (energético) que él llama nuestro doble. Somos nosotros mismos en un estado diferente. Cada uno está en espacios diferentes. El ondulatorio va más rápido que la luz. El cuerpo corpuscular está continuamente pensando y estos pensamientos son energía y siempre están creando futuros potenciales. El cuerpo ondulatorio viaja en milésimas de microsegundo a todos esos futuros potenciales que estamos creando. Y se produce un intercambio de información puesto que el cuerpo ondulatorio conoce la síntesis de todos ese futuros potenciales. El agua es un conductor corporal de la información.

En estado REM el cerebro tiene una actividad superior a la del estado de vigilia, también llamado sueño paradoxal, donde se produce este intercambio con nuestro doble. Entonces, cuando vayamos a dormir, debemos elegir un tema que queramos resolver. Bebemos agua para el intercambio de información y se retenga a nivel celular. Y en el último minuto a punto de dormir, es el momento en el que hay que solicitar a nuestro doble, la información que queremos obtener con lujo de detalles de cómo estamos (coordenadas de dónde se está) para que me traiga la síntesis del futuro que más nos convenga a los dos. El estado debe de ser de benevolencia. Si lo hacemos para dañar a alguien conectaremos con frecuencias parasitarias que nos jugarán en contra. Es como estar perdido en medio de una montaña y llamamos para que venga a por nosotros. Tenemos que dar con lujo de detalles dónde estamos para recibir la mejor opción de cómo salir de ahí. Debemos decirnos: «Actualízame esta noche la mejor opción de todos los potenciales existentes para este caso». Si está bien hecho, dormiremos descansados y despreocupados.

No es necesario volver a pedirlo otra noche, porque a partir de la petición se inicia la cuarentena. Hay un periodo de equivalencia entre nosotros y nuestro doble que equivale a 40 días y luego la materialización se dé. Después aparecerán intuiciones, como antenas, que captan la información de nuestro doble. Cuando recibimos la intuición, es importante ver si estábamos en estado de benevolencia o neutro, vendrá de nuestro doble. Si viene cuando estábamos intranquilos o con miedo, mejor debemos desconfiar.

FACTORES IMPORTANTES

No irse a la cama con preocupaciones y si nos cuesta dormir debemos tratar de relajarnos, cambiar el pensamiento, de lo contrario atraeremos frecuencias parasitarias que jugarán en nuestra contra.

Estado de benevolencia: no piensen en hacer al otro lo que no te gustaría que pensaran de ti. Vigila con el pensamiento, porque como el pensamiento es creativo está continuamente creando esos potenciales y podrás engañar con la acción, pero no con el pensamiento.

También podemos decirle a nuestro doble: «Cualquier potencial que yo haya creado en el día de hoy que no sea bueno para mí ni para nadie, por favor, bórralo y actualízame esa información con los mejores potenciales.»

 

El sobrepeso. Parte 1

Actores que influyen en el sobrepeso y la obesidad desde el punto de vista de la neurobiología que se encarga de buscar el origen de la emoción oculta (resentir) asociada al síntoma.

Factores de obesidad:

  • Alimentos: evidentemente, si una persona come demasiado, gana peso. Hasta el cuerpo ya no absorbe más.
  • Genético y hereditario: de padres obsesos nacen niños obesos. Aquí habría que ver si hay otros factores que influyen.
  • Medicamentosos. Como por ejemplo los corticoides. Todos sabemos que nos hacen ganar peso debido a la reacción hormonal del cuerpo.
  • Metabolismo celular. Éste es variable. No es el mismo en la adolescencia antes de los 30, ni muchos menos a los 50. Las necesidades energéticas varían y uno de los motivos son los bloqueos personales. En concreto: familiares o personales.
  • Otros factores que no entran dentro de la neurobiología. No hay ningún método que sea válido para todo.
  • La neurobiología trabaja los otros tres aspectos restantes:
    Bloqueos psíquicos
    Bloqueos familiares
    Bloqueos personas

BLOQUEOS PSÍQUICOS

  • Basado en el síndrome del abandono, de inseguridad, desprotección y desnutrición

Puede ser real o imaginario. Real sería un niño abandonado en un orfanato, éste se percibe con:  inseguridad, desprotección y desnutrición. Pero también hay síndrome de abandono cuando un padre o una madre están físicamente, pero igual están poco en casa por trabajo o bien porque no ejercen su función. La función básica de la madre (arcaica) es alimentar y proteger, y la del padre, proveer de alimento y proteger del peligro externo. Cuando el clan no exite para un individuo, real o simbólico el cerebro percibe peligro para la superviviencia y reacciona consecuentemente.

El orden para el cerebro arcaico es: oxígeno, líquidos y comida. Porque sin oxígeno sobrevivimos unos minutos; sin líquidos, sólo unas horas, y sin comida, unos cuántos días dependiendo de las reserva que tenga y su Índice de Masa Corporal.

Causas:

Sensación de estar solo: retención del líquidos.
Lo primero que necesita el cerebro arcaico después del aire, es líquido. Si tiene una percepción de estar solo o abandonado, retiene líquidos. Se cierran los conductos renales (sefrones), creando una constricción que puede termianr en cálculos renales de cal o sodio. Esta es la manera que tiene el cuerpo de proteger la supervivencia, desde el cerebro.

Necesidad de reserva de alimento: tejido adiposo (grasas).
Una vez garantizado el oxígeno y el líquido, necesitamos alimento. Y la mejor forma para que el cuerpo  obtenga rápidamente energía es a través de la grasa.

Sensación de estar perdido: secreción del cortisol.
La sensación de supervivencia puede traer la sensación de estar perdido. El cortisol lo segrega las glándulas suprarrenales. Cuando más cortisol en sangre, más ingesta de azúcares. Como cuando tomamos café que hay más secreción de cortisol en sangre para llevar la energía a los músculos. También cuando hay más cortisol en sangre, hay una situación de hipoglucemia (bajo nivel de azúcar) y consecuentemente tenemos ganas de comer dulce o hidrato de carbono.

Desvalorización/impotencia: actitud/autoestima.
La persona que se siente sola, puede estar desvalorizada e impotente por el abandono. Genera una sensación pesimista, derrotista y evidentemente una baja autoestima.

Camuflaje y transformación física: morfología.
Según la morfo medicina, la persona acumula peso en función de sus necesidades. Hay mujeres que necesitan acentuar su feminidad por lo que acumulan peso en sus caderas y senos. Hay otras personas que tiene una sensación de inseguridad y necesitan autoafirmarse, por eso acumulan peso en las extremidades inferiores. Otros necesitan existir, llamar la atención, y acumulan peso en las extremidades superiores y tórax.

Igual pasa con la delgadez extrema, la persona busca desaparecer y pasar desapercibido/a. Es la respuesta del cerebro arcaico. Es como nos comportábamos en la naturaleza ante los peligros que nos acechaban. Entonces, para que el depredador no te coma, reduces el cuerpo; o bien, se agranda para enfrentarse ante ese peligro o inseguridad.

Noción de peligro permanente/miedo frontal: tiroides.

En psicosomática se llama miedo frontal. Miedo constante al peligro. En este caso se activan las tiroides. Las tiroides son nuestro reloj psicológico. Regulan,, mediante la tiroxina, el crecimiento. Por eso, el 90% de las personas con hipertiroidismo o hipotiroidismo, son mujeres y la han contraído en la adolescencia. En la época de desarrollo. O bien, porque querían seguir siendo niñas y desarrollan hipotiroidismo (dejando de crecer, de evolucionar, no se les forma las caderas, no se desarrollan las mamas… no tienen el desarrollo normal como mujer), o bien, porque quieren ser mujer rápido para desarrollar conflictos que muchas veces no son conscientes y desarrollan un hipertiroidismo para crecer y desarrollarse pronto. Por ejemplo, tienen una hermana mayor y quieren destacar como ella. Todo esto es inconsciente.

 

El sobrepeso. Parte 2

BLOQUEOS PERSONALES

Una persona que quiere perder peso, hace dieta. Pero si la dieta no funciona, es porque hay un bloqueo, un factor que predomina a su factor de regular la ingesta de alimentos e incrementar el consumo de alimentos o nivel energético. La falta de voluntad y los atracones de alimento, son porque hay algo que lo motiva. No es porque sea mala persona, sin fuerza de voluntad o sin capacidad… es porque hay una motivación inconsciente de nuestro cerebro que tiene que responder a una demanda.

Conflictos personales:

  • Conflicto de silueta: cuando una personas tiene sobrepeso no se gusta. Su cuerpo le produce: asco, repugnancia, repulsión y en algunos casos, aversión. No se pueden mirar a sí mismos. Esta situación produce que el páncreas segregue glucagón, que es una hormona que procesa el azúcar, provocando una bajada de azúcar en sangre (hipoglucemia) y generando hambre. De ahí, es tan importante que las personas se acepten como son. El primer factor a tratar es que la persona se reconozca que está enferma, sino no podrá trabajar.
  • Identificación: típicamente ocurre con niños. Los niños hasta los 7 años están hiperidentificados con la madre e incorporan aquello que les ocurre a la madre. Si una madre tiene insomnio, el niño también lo padecerá o bien lo reparará durmiendo mucho. Son reacciones naturales. A veces, lo llevan a cabo a través de problemas digestivos, urinarios… Según el factor que tenga lugar. La obesidad se manifiesta a través de los kilos. Por eso, en la descodificación es muy importante el número de kilos que se tenga, pues son ciclos inconscientes memorizados. Se ha demostrado científicamente que las personas celularmente incorporamos las memorias importantes de ciertos periodos, fechas, aniversarios… en nuestros cuerpos, provocando una masa conflictual.
  • Inversión psicológica: lo que para unos es malo, para otros es bueno y viceversa. Por ejemplo: una mujer que estuvo cuidando a su padre por enfermedad de huesos hasta que murió estando muy delgado, asumió su inconsciente que si era gruesa, viviría, porque su padre murió siendo delgado. A partir de ahí, cuando la paciente entendió el significado, las dietas empezaron a funcionar.
  • Demanda afectiva: hay muchísima gente en esta situación. Ante la falta de afecto, la gente busca el antidepresivo, que es el afecto. De pequeños, para darnos afecto, las madres nos daban el pecho. El sustitutivo en la edad adulta al afecto, son los azúcares o los carbohidratos refinados (arroz blanco, pan, dulces…), como comemos más de lo que necesitamos, se transforma en grasas y se acumula, como demanda de una carencia afectiva y carencia. De ahí también que, cuando estamos preparando una ponencia o un examen, busquemos el dulce, bebidas con cafeína o refrescos, que tienen muchos azúcares por miedo a esa desestabilización de falta de afecto. Es una llamada de: “mamá ayúdame”. Ya sabiéndolo, podemos sustituirlo por una fruta, que tiene azúcares pero no son refinados.

Tipos de alimentos y su significado:

AZÚCAR: es mamá

SALADO: es papá. También hay madres que ejercen el papel de padres. Las mujeres zurdas suelen tener un comportamiento masculino. Generalmente, en la familia adoptan el papel de padre (proveer y proteger).

CARBOHIDRATOS: son la familia y la protección. Ante el peligro nos apetece comer pasta, un bocadillo… Por lo tanto nos apetece la protección del clan. Hay que recordar que esto no es un acto de fe, es un modo de encontrar posibilidades que nos acoten la búsqueda. Sólo ante la compulsión de comer. Ejemplo: ante una pérdida de trabajo, comemos compulsivamente salado, conflicto de pérdida de alimento porque la nómica me provee y me protege.

BLOQUEOS FAMILIARES POR:

  • Proyecto sentido: va desde la concepción hasta los 3 años de vida. Si durante estos años padece desprotección, a veces puede aparecer el sobrepeso. Inconscientemente, los padres buscan niños fuertes y sanos = gordito, macizo, fortachón. Bastón de vejez: pilar de familia.

  • Historias que se prorratean: seres en el útero materno que perciben el rechazo materno a que no quieran que nazcan. Ejemplo: mujer con sobrepeso que cuando estaba su madre embarazada de ella, acarreaba carga porque no quería abortar. Su registro inconsciente fue = si acarreo peso, vivo.
  • Fidelidad familiar inconsciente: carencia afectiva o incorporaciones. Necesitamos tanto a mamá y papá para sobrevivir que no podemos ser mejores que ellos. No podemos superarlos porque les guardamos fidelidad. Por ejemplo: mamá enviudó y ellos no se casan, porque cómo voy a hacer lo que ella no puede. Cómo voy a ser feliz con la infidelidad de mamá.
  • Proyecto sentido gestacional: problema vivido por una madre que, por ejemplo, sufrió una pérdida estando embarazada y el bebé asume esa tristeza, ese cóctel hormonal. El ser reparará ese drama, entonces como el fallecido murió de anorexia, el bebé saldrá obeso.
  • Transgeneracional: se encuentra a veces a través de las fechas de defunción y nacimiento del paciente y la persona del árbol genealógico con quien se está vinculada. Por ejemplo: una paciente con sobrepeso con coincidencias con una abuela materna que enviudó joven con cuatro hijos. Y la frase que recuerda de su abuela es: «No tuve tiempo de llorar esa tragedia». Desde ese momento, la paciente comenzó a eliminar líquidos y a perder peso. Es un caso clínico real.
  • Genéticos: padres obesos = niños obesos = factor endocrino. No hay nada de lo de antes. Está comprobado que eso afecta un 5 ó 10%

 

Mindfulness. Parte 1

Desapegarse. El ego procura acaparar bienes y cosas para alejar los fantasmas de la pobreza y la muerte. El ego cree erróneamente que cuando más posee, más controla y cuanto más consigue, más feliz es. La vida es impermanente. Nada en el mundo es duradero. El tiempo acaba arrebatándonos las cosas. Como dice un famoso aforismo budista: «Siempre que hay apegos, hay sufrimiento. El verdadero final del camino es despojarse del propio ego. La mente sólo se tranquiliza cuando puede concentrarse en algo, como por ejemplo, la respiración.»

  1. LA MENTE DEL PRINCIPIANTE

Se trata de liberarse de las impresiones impuestas por la experiencia. Adoptar un actitud amorosa hacia el objeto de atención.

 

  1. EL REGALO DEL PRESENTE

Nuestra mente siempre se halla en el pasado o en el futuro. Los pensamientos arrastran huellas emocionales que nos impiden actuar con libertad. Suelen ser emociones no resueltas que han quedado activas en el recuerdo. Se las llama deuda emocional, que producen resentimientos, culpa u odio. Debemos cerrar episodios inacabados y pendientes para que no sigan influyendo en nosotros. Si el impacto emocional es fuerte, se hace necesario la búsqueda de un profesional. A su vez, vivimos centrados en el futuro. Por ejemplo: conducimos pensando en el destino, deseamos ser atendidos en una cola o fila, empezamos una carrera deseando terminarla. El presente existe y el futuro no. Por ejemplo: el cuento de la lechera. Lo demás son fantasmas. Sólo podemos tocar, ver, oír y degustar el presente. Centremonos en el presente. No tengamos expectativas. La alegría y la paz se encuentran en el presente y con la meditación alcanzamos la felicidad, la paz y el bienestar. Dice el texto hindú del Baghavad Gita: “Tienes derecho a la acción, pero sólo a la acción, nunca a sus frutos; no dejes que los frutos de tus actos sean tu motivación para realizarlos”.

 

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Es el componente que más rechazo genera porque aceptar no significa resignarse. No significa renunciar. Aceptar es la ausencia de resistencia. Es dejar fluir. La resistencia añade dolor. En la vida podemos experimentar pérdidas, separaciones, enfermedades, accidentes, sufrimiento… No hay que buscar un porqué sino un para qué. Las preocupaciones aumentan la intranquilidad, y:

  • Nos impide ver con claridad
  • Nos priva de calma y lucidez

Aceptación es ver la realidad presente tal y como es. El sufrimiento cesa y armonizamos nuestra vida.

Fases de la aceptación:

  • Aversión: resistencia, evitación y cavilación
  • Curiosidad: interés
  • Tolerancia
  • Consentimiento: dejar que los sentimientos vayan y vengan
  • Reconciliación: ver el valor de la situación

 

  1. SOLTAR

Desapegarse. El ego procura acaparar bienes y cosas para alejar los fantasmas de la pobreza y la muerte. El ego cree erróneamente que cuando más posee, más controla y cuanto más consigue, más feliz es. La vida es impermanente. Nada en el mundo es duradero. El tiempo acaba arrebatándonos las cosas. Como dice un famoso aforismo budista: «Siempre que hay apegos, hay sufrimiento. El verdadero final del camino es despojarse del propio ego. La mente sólo se tranquiliza cuando puede concentrarse en algo, como por ejemplo, la respiración.»

  1. LA MENTE DEL PRINCIPIANTE

Se trata de liberarse de las impresiones impuestas por la experiencia. Adoptar un actitud amorosa hacia el objeto de atención.

 

  1. EL REGALO DEL PRESENTE

Nuestra mente siempre se halla en el pasado o en el futuro. Los pensamientos arrastran huellas emocionales que nos impiden actuar con libertad. Suelen ser emociones no resueltas que han quedado activas en el recuerdo. Se las llama deuda emocional, que producen resentimientos, culpa u odio. Debemos cerrar episodios inacabados y pendientes para que no sigan influyendo en nosotros. Si el impacto emocional es fuerte, se hace necesario la búsqueda de un profesional. A su vez, vivimos centrados en el futuro. Por ejemplo: conducimos pensando en el destino, deseamos ser atendidos en una cola o fila, empezamos una carrera deseando terminarla. El presente existe y el futuro no. Por ejemplo: el cuento de la lechera. Lo demás son fantasmas. Sólo podemos tocar, ver, oír y degustar el presente. Centremonos en el presente. No tengamos expectativas. La alegría y la paz se encuentran en el presente y con la meditación alcanzamos la felicidad, la paz y el bienestar. Dice el texto hindú del Baghavad Gita: “Tienes derecho a la acción, pero sólo a la acción, nunca a sus frutos; no dejes que los frutos de tus actos sean tu motivación para realizarlos”.

 

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CASOS DE AUSENCIA DE CONCIENCIA SECUESTRO EMOCIONAL
Imaginemos que nos enfadamos con alguien. El Yo se encuentra identificado con la emoción de la ira. Estás fuera de sí y has perdido los papeles. El Yo se halla tan identificado con la emoción que no tiene capacidad para responder de manera consciente.

PILOTO AUTOMÁTICO: reaccionamos a los estímulos que van surgiendo en el ambiente sin ser conscientes de lo que hacemos. En ambos casos, hay que romper con esa identificación del ego. Hay que desidentificarse. Es decir: «Yo tengo esa emoción pero no soy esa emoción. La emoción no me domina, tengo control sobre mi reacción».

La desidentificación es un proceso lento que experimenta avances y retrocesos, pero que nos va liberando de los apegos y las ataduras.


ACTITUD APROPIADA 

  1. ACEPTACIÓN.

Es el componente que más rechazo genera porque aceptar no significa resignarse. No significa renunciar. Aceptar es la ausencia de resistencia. Es dejar fluir. La resistencia añade dolor. En la vida podemos experimentar pérdidas, separaciones, enfermedades, accidentes, sufrimiento… No hay que buscar un porqué sino un para qué. Las preocupaciones aumentan la intranquilidad, y:

  • Nos impide ver con claridad
  • Nos priva de calma y lucidez

Aceptación es ver la realidad presente tal y como es. El sufrimiento cesa y armonizamos nuestra vida.

Fases de la aceptación:

  • Aversión: resistencia, evitación y cavilación
  • Curiosidad: interés
  • Tolerancia
  • Consentimiento: dejar que los sentimientos vayan y vengan
  • Reconciliación: ver el valor de la situación

 

  1. SOLTAR

Desapegarse. El ego procura acaparar bienes y cosas para alejar los fantasmas de la pobreza y la muerte. El ego cree erróneamente que cuando más posee, más controla y cuanto más consigue, más feliz es. La vida es impermanente. Nada en el mundo es duradero. El tiempo acaba arrebatándonos las cosas. Como dice un famoso aforismo budista: «Siempre que hay apegos, hay sufrimiento. El verdadero final del camino es despojarse del propio ego. La mente sólo se tranquiliza cuando puede concentrarse en algo, como por ejemplo, la respiración.»

  1. LA MENTE DEL PRINCIPIANTE

Se trata de liberarse de las impresiones impuestas por la experiencia. Adoptar un actitud amorosa hacia el objeto de atención.

 

  1. EL REGALO DEL PRESENTE

Nuestra mente siempre se halla en el pasado o en el futuro. Los pensamientos arrastran huellas emocionales que nos impiden actuar con libertad. Suelen ser emociones no resueltas que han quedado activas en el recuerdo. Se las llama deuda emocional, que producen resentimientos, culpa u odio. Debemos cerrar episodios inacabados y pendientes para que no sigan influyendo en nosotros. Si el impacto emocional es fuerte, se hace necesario la búsqueda de un profesional. A su vez, vivimos centrados en el futuro. Por ejemplo: conducimos pensando en el destino, deseamos ser atendidos en una cola o fila, empezamos una carrera deseando terminarla. El presente existe y el futuro no. Por ejemplo: el cuento de la lechera. Lo demás son fantasmas. Sólo podemos tocar, ver, oír y degustar el presente. Centremonos en el presente. No tengamos expectativas. La alegría y la paz se encuentran en el presente y con la meditación alcanzamos la felicidad, la paz y el bienestar. Dice el texto hindú del Baghavad Gita: “Tienes derecho a la acción, pero sólo a la acción, nunca a sus frutos; no dejes que los frutos de tus actos sean tu motivación para realizarlos”.

 

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¿QUÉ OBSERVAMOS?
Aparezca lo que aparezca, simplemente obsérvalo. Cualquier información procedente de:

  • Los 5 sentidos
  • Señales del cuerpo físico: cosquilleo
  • Emociones, sentimientos y pensamientos

CASOS DE AUSENCIA DE CONCIENCIA SECUESTRO EMOCIONAL
Imaginemos que nos enfadamos con alguien. El Yo se encuentra identificado con la emoción de la ira. Estás fuera de sí y has perdido los papeles. El Yo se halla tan identificado con la emoción que no tiene capacidad para responder de manera consciente.

PILOTO AUTOMÁTICO: reaccionamos a los estímulos que van surgiendo en el ambiente sin ser conscientes de lo que hacemos. En ambos casos, hay que romper con esa identificación del ego. Hay que desidentificarse. Es decir: «Yo tengo esa emoción pero no soy esa emoción. La emoción no me domina, tengo control sobre mi reacción».

La desidentificación es un proceso lento que experimenta avances y retrocesos, pero que nos va liberando de los apegos y las ataduras.


ACTITUD APROPIADA 

  1. ACEPTACIÓN.

Es el componente que más rechazo genera porque aceptar no significa resignarse. No significa renunciar. Aceptar es la ausencia de resistencia. Es dejar fluir. La resistencia añade dolor. En la vida podemos experimentar pérdidas, separaciones, enfermedades, accidentes, sufrimiento… No hay que buscar un porqué sino un para qué. Las preocupaciones aumentan la intranquilidad, y:

  • Nos impide ver con claridad
  • Nos priva de calma y lucidez

Aceptación es ver la realidad presente tal y como es. El sufrimiento cesa y armonizamos nuestra vida.

Fases de la aceptación:

  • Aversión: resistencia, evitación y cavilación
  • Curiosidad: interés
  • Tolerancia
  • Consentimiento: dejar que los sentimientos vayan y vengan
  • Reconciliación: ver el valor de la situación

 

  1. SOLTAR

Desapegarse. El ego procura acaparar bienes y cosas para alejar los fantasmas de la pobreza y la muerte. El ego cree erróneamente que cuando más posee, más controla y cuanto más consigue, más feliz es. La vida es impermanente. Nada en el mundo es duradero. El tiempo acaba arrebatándonos las cosas. Como dice un famoso aforismo budista: «Siempre que hay apegos, hay sufrimiento. El verdadero final del camino es despojarse del propio ego. La mente sólo se tranquiliza cuando puede concentrarse en algo, como por ejemplo, la respiración.»

  1. LA MENTE DEL PRINCIPIANTE

Se trata de liberarse de las impresiones impuestas por la experiencia. Adoptar un actitud amorosa hacia el objeto de atención.

 

  1. EL REGALO DEL PRESENTE

Nuestra mente siempre se halla en el pasado o en el futuro. Los pensamientos arrastran huellas emocionales que nos impiden actuar con libertad. Suelen ser emociones no resueltas que han quedado activas en el recuerdo. Se las llama deuda emocional, que producen resentimientos, culpa u odio. Debemos cerrar episodios inacabados y pendientes para que no sigan influyendo en nosotros. Si el impacto emocional es fuerte, se hace necesario la búsqueda de un profesional. A su vez, vivimos centrados en el futuro. Por ejemplo: conducimos pensando en el destino, deseamos ser atendidos en una cola o fila, empezamos una carrera deseando terminarla. El presente existe y el futuro no. Por ejemplo: el cuento de la lechera. Lo demás son fantasmas. Sólo podemos tocar, ver, oír y degustar el presente. Centremonos en el presente. No tengamos expectativas. La alegría y la paz se encuentran en el presente y con la meditación alcanzamos la felicidad, la paz y el bienestar. Dice el texto hindú del Baghavad Gita: “Tienes derecho a la acción, pero sólo a la acción, nunca a sus frutos; no dejes que los frutos de tus actos sean tu motivación para realizarlos”.

 

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Vivimos en un mundo zarandeado por la crisis y la tecnología.
Vivimos más tiempo a más velocidad.
Nos identificamos constantemente con nuestro propio EGO.
El propio sufrimiento derivado de las circunstancia nos impulsa hacia un cambio.
Podemos reaccionar desarrollando conductas patológicas o bien, dando un salto de conciencia transpersonal.
Tendemos a buscar fuera la paz que poseemos en nuestro interior.
Para ello, nace una nueva técnica que se conoce como mindfulness.

Su significado en español es “atención plena”. Y su mejor herramienta, la meditación. Con ella se calma la mente caviladora o transitiva que se centra en el pasado y el futuro, produciendo ansiedad y rumiación, impidiendo vivenciar la realidad.

Vivimos enajenados porque la mente es incapaz de conocer la realidad tal y como es. Y la meditación nos ayuda a dirigir nuestra atención como un vaso de agua turbia que no nos deja ver a través de ella; la meditación sedimenta en el poso y nos permite un visión clara, cabal, con comprensión y discernimiento.

REQUISITOS PARA LA MEDITACIÓN:

  1. Sitio adecuado
  2. Momento oportuno
  3. Postura idónea: acostado, sentado o en el suelo
    • Espalda recta, no rígida. Como si un hilo tirara de nuestra coronilla
    • Cabeza levantada con barbilla paralela al suelo
    • Ojos cerrados
    • Manos en puestas en mudra de contemplación: izquierda sobre derecha
    • Manta, cojín y/o esterilla (tapete) para sesiones largas
    • Temporizador o cronómetro para evitar estar pendiente del tiempo.

¿QUÉ OBSERVAMOS?
Aparezca lo que aparezca, simplemente obsérvalo. Cualquier información procedente de:

  • Los 5 sentidos
  • Señales del cuerpo físico: cosquilleo
  • Emociones, sentimientos y pensamientos

CASOS DE AUSENCIA DE CONCIENCIA SECUESTRO EMOCIONAL
Imaginemos que nos enfadamos con alguien. El Yo se encuentra identificado con la emoción de la ira. Estás fuera de sí y has perdido los papeles. El Yo se halla tan identificado con la emoción que no tiene capacidad para responder de manera consciente.

PILOTO AUTOMÁTICO: reaccionamos a los estímulos que van surgiendo en el ambiente sin ser conscientes de lo que hacemos. En ambos casos, hay que romper con esa identificación del ego. Hay que desidentificarse. Es decir: «Yo tengo esa emoción pero no soy esa emoción. La emoción no me domina, tengo control sobre mi reacción».

La desidentificación es un proceso lento que experimenta avances y retrocesos, pero que nos va liberando de los apegos y las ataduras.


ACTITUD APROPIADA 

  1. ACEPTACIÓN.

Es el componente que más rechazo genera porque aceptar no significa resignarse. No significa renunciar. Aceptar es la ausencia de resistencia. Es dejar fluir. La resistencia añade dolor. En la vida podemos experimentar pérdidas, separaciones, enfermedades, accidentes, sufrimiento… No hay que buscar un porqué sino un para qué. Las preocupaciones aumentan la intranquilidad, y:

  • Nos impide ver con claridad
  • Nos priva de calma y lucidez

Aceptación es ver la realidad presente tal y como es. El sufrimiento cesa y armonizamos nuestra vida.

Fases de la aceptación:

  • Aversión: resistencia, evitación y cavilación
  • Curiosidad: interés
  • Tolerancia
  • Consentimiento: dejar que los sentimientos vayan y vengan
  • Reconciliación: ver el valor de la situación

 

  1. SOLTAR

Desapegarse. El ego procura acaparar bienes y cosas para alejar los fantasmas de la pobreza y la muerte. El ego cree erróneamente que cuando más posee, más controla y cuanto más consigue, más feliz es. La vida es impermanente. Nada en el mundo es duradero. El tiempo acaba arrebatándonos las cosas. Como dice un famoso aforismo budista: «Siempre que hay apegos, hay sufrimiento. El verdadero final del camino es despojarse del propio ego. La mente sólo se tranquiliza cuando puede concentrarse en algo, como por ejemplo, la respiración.»

  1. LA MENTE DEL PRINCIPIANTE

Se trata de liberarse de las impresiones impuestas por la experiencia. Adoptar un actitud amorosa hacia el objeto de atención.

 

  1. EL REGALO DEL PRESENTE

Nuestra mente siempre se halla en el pasado o en el futuro. Los pensamientos arrastran huellas emocionales que nos impiden actuar con libertad. Suelen ser emociones no resueltas que han quedado activas en el recuerdo. Se las llama deuda emocional, que producen resentimientos, culpa u odio. Debemos cerrar episodios inacabados y pendientes para que no sigan influyendo en nosotros. Si el impacto emocional es fuerte, se hace necesario la búsqueda de un profesional. A su vez, vivimos centrados en el futuro. Por ejemplo: conducimos pensando en el destino, deseamos ser atendidos en una cola o fila, empezamos una carrera deseando terminarla. El presente existe y el futuro no. Por ejemplo: el cuento de la lechera. Lo demás son fantasmas. Sólo podemos tocar, ver, oír y degustar el presente. Centremonos en el presente. No tengamos expectativas. La alegría y la paz se encuentran en el presente y con la meditación alcanzamos la felicidad, la paz y el bienestar. Dice el texto hindú del Baghavad Gita: “Tienes derecho a la acción, pero sólo a la acción, nunca a sus frutos; no dejes que los frutos de tus actos sean tu motivación para realizarlos”.

 

La culpa

«Nada te ata excepto tus pensamientos,
nada te limita excepto tus miedos,
nada te controla excepto tus creencias».
Marianne Williamson

Para hablar de la culpa hay que introducir un espacio previo que son las creencias. Las creencias a las que nos referimos no son creencias religiosas sino nuestro modo de percibir el mundo. Al nacer, somos como un libro abierto en blanco y a medida que vamos transitando, vamos recibiendo más, noes que sies.

Alrededor de los seis primeros años de vida, estamos muy sugestionables, el cerebro es muy plástico y estamos abiertos totalmente al entorno para asegurar nuestra supervivencia porque somos seres muy vulnerables. Además, las frecuencias cerebrales son las mismas que en estado hipnótico, con lo cual, las experiencias quedan grabadas.

El aprendizaje está muy basado en el premio-castigo. Por ejemplo: no seas malo/a. ¡Calla! Qué están hablando los mayores. No vayas descalzo… Si te portas bien te doy un caramelo, si te portas mal te castigo. ¿Qué genera en mí? Una visión dual del mundo. Ante tanta negación nos vamos cerrando, nos vamos empequeñeciendo y nos identificamos a través de esas leyes que nos han ido inculcando y hemos experimentado. Así es como se van estructurando nuestras creencias. Es lo que nos evidencia en nuestra acción. Nos hacen poner el foco en lo que sí quiero y no en lo que no. Existen crencias culturales como en algunos países, donde el negro es el color del duelo, mientras que en otros, es el blanco. Asimismo, en Oriente Medio, es de buena educación rehusar tres veces la comida,

Un ejemplo muy claro:

«El bacilo del cólera, se dice, provoca el cólera». El profesor Claude Bernand, después de haberles mostrado a sus alumnos, a través del microscopio el bacilo vivo del cólera dentro de un tubo de ensayo, al final del curso, ingirió todo el contenido del tubo de ensayo y acompañó su gesto con una frase célebre: “El microbio no es nada; el terreno lo es todo”. Bebió el contenido entero y jamás fue víctima del cólera. La idea de que el bacilo de cólera produce la enfermedad ¿Es una creencia? La creencia es un vínculo entre dos objetos.

Por ejemplo: nuestros actos nos comprometen. En esta creencia buscaremos evidencia que la confirmen. Las que no, las evitaremos o no les daremos importancia.

Hay dos tipos de creencias:

  1. Limitantes: creo que no puedo hacerlo
  2. Generativas: las que impulsan a la acción. ¿Y si pudiera encontrar la forma de hacerlo?

Este códice inconsciente es el que aparece en el caso de la culpa.

Cuando alguien dice: “me siento culpable”, en realidad está nombrando una parte de su realidad psicológica. Este estado implica que hay una voz interior que está diciendo: “eres culpable por lo que has hecho y no mereces ser feliz”. Con lo cual aparecen dos personajes en esta historia: el culpable y el culpador, que constituyen las dos caras de una misma moneda.

El culpador: es el guardián del código que conforma nuestras creencias y una vez lo transgredimos, se activa una señal que informa de que el código ha sido transgredido. Esta señal es la culpa. El culpador da por sentado que ese código que él defiende es definitivo y está más allá de cualquier cuestionamiento. Se pueden oír frases como: “Esta norma tienes que acatarla porque así me lo han enseñado mis mayores. Si lo haces, tendrás todo mi rechazo, mi desprecio y mi castigo!

La cuestión es que el código que está custodiando puede cambiarse.

Ejemplo: Culpador: “Yo te acuso de haber estado con Raúl, mientras lo necesitas es y ahora quieres separarte de él. Tú sabes que está sufriendo y se siente sólo como un perro. Siento desprecio y odio hacia ti y te torturaré para que sepas que eres malo y así no seas feliz”.

Creencia: “No se debe abandonar a quien te necesita”.

El culpado: “Lo que siento es un gran dolor que me asfixia y me oprime el corazón. Siento que me estoy muriendo. Si no dejas de torturarme, me volveré loca. Haces que me sienta muy confusa y no sé que hacer”.

Tratar de continuar la convivencia con Raúl durante un tiempo, permitirá acallar la voz y parecerá que estás en una falsa sensación de bienestar. Pero lo que está acallado, acumula malestar y un día sientes que ya no soportas, que su deseo de separación siga relegado y comienzas a expresarlo. Y vuelve a ocurrir lo mismo, hasta que la voz culpadora vuelve a hacerse sentir y nuevamente se instala el dolor y el no saber qué hacer…

La culpa es, en su naturaleza misma, una agónica tortura sin remedio, como una verdadera maldición.

El culpador tortura en todas sus formas, de manera egoísta, desconsiderada y perversa. El comportamiento usual, es que el código no se modifica, lo que supone una forma de inmadurez psicológica.

La persona que recibe estos ataques, lo dañan y sin embargo le dice que está enseñándole, lo cual produce desorganización y resentimiento.

A cada nueva transgresión, el culpador maltratará una vez más al culpado.

En el ejemplo anterior, la comunicación que debería ser generadora y no limitante, sería: “Yo sé que no está bien abandonar a quien me necesita, pero tal vez haya otra manera de acompañarlo y ayudarlo, sin tener que seguir conviviendo con él, porque ya no soporto la situación y, al final, terminaría dañándome más. Acepto que me adviertas pero no me insultes ni me maldigas, porque eso me desequilibra todavía más. Yo también soy un ser humano y tengo mis necesidades.”

Esto hará que el grado de rigidez del código comience a cambiar.

 

Tipos de creencias:

– Debes hacer felices a tus padres
– Debes anteponer las necesidades de los otros a las tuyas
– Debes esforzarte al máximo para ser perfecto
– Debes continuar la tradición familiar
– Para ganarse el pan hay que trabajar duro

Para identificar ese lenguaje interior, hay que asumir dos roles: el culpable y el culpador.

Una vez identificado ese lenguaje limitador hay que iniciar un debate de igual a igual. Dos tripulantes del mimo bote.

Una vez identificada esa creencia limitadora hay que sustituirla por otra o readaptarla a nuestro nuevo propósito.

Equilibrio

Lo que sugiero es que la persona busque el acompañamiento profesional para que esa creencia pueda ser sustituida por otra que se adapte más a sus circunstancias, a través de un protocolo de acompañamiento tipo VAK (Visual, Auditivo, Kinestésico) hacia el futuro o plan de acción individual. Además de tratarse como un objeto precioso, lo cual nos hará más fuertes.

 

Mindfulness. Parte 2

Las emociones desempeñan un papel muy importante puesto que pueden ayudarnos a calmar la mente y ver con claridad, siendo muchas veces la causa de nuestro sufrimiento psíquico. Algunas de ellas, como la rabia, el odio y la ira, reciben el nombre de emociones negativas, pero todas las emociones tienen una finalidad positiva.

La práctica del mindfulness hace que el proceso entre el desencadenante y la respuesta, la emoción, sea cada vez más larga.

El proceso es: 

  1. Pararse

Para ello, las tres habilidades son las 3 C’s:

  • Concentración: atención focalizada
  • Conciencia: mindful
  • Compasión: darnos cariño

La autocompasión nos aporta consuelo y serenidad a respuestas frecuentes como la autocrítica (soy un estúpido), el aislamiento (nos encogemos ante los demás) y la cavilación (por qué soy así).

Al aportarnos compasión, no damos amabilidad y conectamos con nuestro estado mindful. Hay evidencias científicas que la autocompasión viene asociada con el bienestar, la inteligencia emocional, la disminución de la ansiedad, la depresión, el enfado y el narcisismo.

CAMINOS HACIA LA AUTOCOMPASIÓN 

  • Físico: ablandar el cuerpo. Por ejemplo: la respiración, los baños caliente, el acariciar un perro, hacer ejercicio…
  • Mental: concentración y meditación. Dejar que los pensamientos vayan y vengan.
  • Emocional: hazte amigo de tus sentimientos y deja de evitarlos. Por ejemplo: escucha música, relájate, medita, ponte la mano en el corazón…
  • Relacional: conéctate con otra persona. Por ejemplo: comparte comida, expresa gratitud a un amigo/a, haz voluntariado…
  • Espiritual: deja de ser egoísta. Por ejemplo: con meditación, dar paseos por la naturaleza, haz un acto de caridad…

La finalidad es adquirir el hábito de responder con bondad hacia uno mismo cuando aparecen problemas en lugar de criticarnos.

LA PRESENCIA/TAO

No es fácil expresarlo en palabras, puesto que hay que vivirlo y experimentarlo. Lao Tse dice en el Tao Te Ching: “El Tao que puede expresarse con palabras no es el Tao verdadero”. Es un estado de excelencia. Estamos en el presente pero no perdemos de vista la presencia del observador. Emerge una nueva y más amplia identidad. La Presencia que todo lo observa.

EL ESPACIO

Surge un nuevo interior infinito, sin limites, eterno e inmutable. Más allá de las palabras, de los conceptos y la filosofía. El espacio surge cuando no se opone resistencia a la forma.

LA LUZ

Dice Nisargadatta Maharaj: “Es pura Conciencia que ser, sin ser ésto o aquello, sin ninguna auto-identificación con nada en particular o en general, en esa luz pura de la Conciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada, sólo hay luz”.

CONCLUSIÓN

Cuando la presencia late en nosotros, dejamos fluir sin oponer resistencia. Nos hacemos presentes en la realidad que vivimos, alineándonos con ella, acompañándola, dándole la importancia que tiene pero sin perder de vista que somos más que esa realidad que se despliega ante nosotros.

La vida es ahora, no se puede posponer. Hay que vivir el momento presente, no como un medio para llegar a otro, sino como un fin en sí mismo. Es el fluir de la vida. Entonces seremos capaces de no identificarnos con las experiencias. La práctica del mindfulness te hará experimentar cambios muy sutiles en la mente y la conducta, pero hará que surja una nueva sabiduría dentro de nosotros.

Dice el escritor Wayne Dyer: “El cambio puede suceder de muchas formas, puede ser un simple comentario o una coincidencia o un acontecimiento concreto, cualquier cosa, pero el resultado es siempre el mismo. Te das cuenta que no estás aquí para empujar a la vida y que sea una lucha constante, estás aquí para disfrutar y vivir en paz. Eso es lo que pasa cuando estás en el atardecer de la vida”.

 

Desidentificarse. Yo tengo la emoción pero no soy la emoción. Desapegarnos.

  1. Actuar o no

Estaremos en mejores condiciones para generar una respuesta según las circunstancias.

Imaginarse una metáfora nos puede ayudar durante la meditación. Por ejemplo, imaginarse a una madre meciendo a un niño que llora en sus brazos. El niño sería la emoción. O también, una nube que tapa el sol y poco a poco se deshace dejando pasar los rayos.

COMPASIÓN Y AUTOCOMPASIÓN

En ocasiones nos sentimos abrumados por las emociones. No estamos mindful. Luchamos contra nosotros mismos. No sólo nos sentimos mal, sino que creemos que somos malas personas. Ahí es cuando empezamos a dudar y a criticarnos.

Para ello, las tres habilidades son las 3 C’s:

  • Concentración: atención focalizada
  • Conciencia: mindful
  • Compasión: darnos cariño

La autocompasión nos aporta consuelo y serenidad a respuestas frecuentes como la autocrítica (soy un estúpido), el aislamiento (nos encogemos ante los demás) y la cavilación (por qué soy así).

Al aportarnos compasión, no damos amabilidad y conectamos con nuestro estado mindful. Hay evidencias científicas que la autocompasión viene asociada con el bienestar, la inteligencia emocional, la disminución de la ansiedad, la depresión, el enfado y el narcisismo.

CAMINOS HACIA LA AUTOCOMPASIÓN 

  • Físico: ablandar el cuerpo. Por ejemplo: la respiración, los baños caliente, el acariciar un perro, hacer ejercicio…
  • Mental: concentración y meditación. Dejar que los pensamientos vayan y vengan.
  • Emocional: hazte amigo de tus sentimientos y deja de evitarlos. Por ejemplo: escucha música, relájate, medita, ponte la mano en el corazón…
  • Relacional: conéctate con otra persona. Por ejemplo: comparte comida, expresa gratitud a un amigo/a, haz voluntariado…
  • Espiritual: deja de ser egoísta. Por ejemplo: con meditación, dar paseos por la naturaleza, haz un acto de caridad…

La finalidad es adquirir el hábito de responder con bondad hacia uno mismo cuando aparecen problemas en lugar de criticarnos.

LA PRESENCIA/TAO

No es fácil expresarlo en palabras, puesto que hay que vivirlo y experimentarlo. Lao Tse dice en el Tao Te Ching: “El Tao que puede expresarse con palabras no es el Tao verdadero”. Es un estado de excelencia. Estamos en el presente pero no perdemos de vista la presencia del observador. Emerge una nueva y más amplia identidad. La Presencia que todo lo observa.

EL ESPACIO

Surge un nuevo interior infinito, sin limites, eterno e inmutable. Más allá de las palabras, de los conceptos y la filosofía. El espacio surge cuando no se opone resistencia a la forma.

LA LUZ

Dice Nisargadatta Maharaj: “Es pura Conciencia que ser, sin ser ésto o aquello, sin ninguna auto-identificación con nada en particular o en general, en esa luz pura de la Conciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada, sólo hay luz”.

CONCLUSIÓN

Cuando la presencia late en nosotros, dejamos fluir sin oponer resistencia. Nos hacemos presentes en la realidad que vivimos, alineándonos con ella, acompañándola, dándole la importancia que tiene pero sin perder de vista que somos más que esa realidad que se despliega ante nosotros.

La vida es ahora, no se puede posponer. Hay que vivir el momento presente, no como un medio para llegar a otro, sino como un fin en sí mismo. Es el fluir de la vida. Entonces seremos capaces de no identificarnos con las experiencias. La práctica del mindfulness te hará experimentar cambios muy sutiles en la mente y la conducta, pero hará que surja una nueva sabiduría dentro de nosotros.

Dice el escritor Wayne Dyer: “El cambio puede suceder de muchas formas, puede ser un simple comentario o una coincidencia o un acontecimiento concreto, cualquier cosa, pero el resultado es siempre el mismo. Te das cuenta que no estás aquí para empujar a la vida y que sea una lucha constante, estás aquí para disfrutar y vivir en paz. Eso es lo que pasa cuando estás en el atardecer de la vida”.

 

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Tratarnos como un objeto valioso. Conectarnos con esa parte de nosotros que aún se mantiene íntegra y sana. También podemos recurrir a una figura conocida como un familiar o un guía religioso o espiritual.

  1. Soltar y dejar ir

Desidentificarse. Yo tengo la emoción pero no soy la emoción. Desapegarnos.

  1. Actuar o no

Estaremos en mejores condiciones para generar una respuesta según las circunstancias.

Imaginarse una metáfora nos puede ayudar durante la meditación. Por ejemplo, imaginarse a una madre meciendo a un niño que llora en sus brazos. El niño sería la emoción. O también, una nube que tapa el sol y poco a poco se deshace dejando pasar los rayos.

COMPASIÓN Y AUTOCOMPASIÓN

En ocasiones nos sentimos abrumados por las emociones. No estamos mindful. Luchamos contra nosotros mismos. No sólo nos sentimos mal, sino que creemos que somos malas personas. Ahí es cuando empezamos a dudar y a criticarnos.

Para ello, las tres habilidades son las 3 C’s:

  • Concentración: atención focalizada
  • Conciencia: mindful
  • Compasión: darnos cariño

La autocompasión nos aporta consuelo y serenidad a respuestas frecuentes como la autocrítica (soy un estúpido), el aislamiento (nos encogemos ante los demás) y la cavilación (por qué soy así).

Al aportarnos compasión, no damos amabilidad y conectamos con nuestro estado mindful. Hay evidencias científicas que la autocompasión viene asociada con el bienestar, la inteligencia emocional, la disminución de la ansiedad, la depresión, el enfado y el narcisismo.

CAMINOS HACIA LA AUTOCOMPASIÓN 

  • Físico: ablandar el cuerpo. Por ejemplo: la respiración, los baños caliente, el acariciar un perro, hacer ejercicio…
  • Mental: concentración y meditación. Dejar que los pensamientos vayan y vengan.
  • Emocional: hazte amigo de tus sentimientos y deja de evitarlos. Por ejemplo: escucha música, relájate, medita, ponte la mano en el corazón…
  • Relacional: conéctate con otra persona. Por ejemplo: comparte comida, expresa gratitud a un amigo/a, haz voluntariado…
  • Espiritual: deja de ser egoísta. Por ejemplo: con meditación, dar paseos por la naturaleza, haz un acto de caridad…

La finalidad es adquirir el hábito de responder con bondad hacia uno mismo cuando aparecen problemas en lugar de criticarnos.

LA PRESENCIA/TAO

No es fácil expresarlo en palabras, puesto que hay que vivirlo y experimentarlo. Lao Tse dice en el Tao Te Ching: “El Tao que puede expresarse con palabras no es el Tao verdadero”. Es un estado de excelencia. Estamos en el presente pero no perdemos de vista la presencia del observador. Emerge una nueva y más amplia identidad. La Presencia que todo lo observa.

EL ESPACIO

Surge un nuevo interior infinito, sin limites, eterno e inmutable. Más allá de las palabras, de los conceptos y la filosofía. El espacio surge cuando no se opone resistencia a la forma.

LA LUZ

Dice Nisargadatta Maharaj: “Es pura Conciencia que ser, sin ser ésto o aquello, sin ninguna auto-identificación con nada en particular o en general, en esa luz pura de la Conciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada, sólo hay luz”.

CONCLUSIÓN

Cuando la presencia late en nosotros, dejamos fluir sin oponer resistencia. Nos hacemos presentes en la realidad que vivimos, alineándonos con ella, acompañándola, dándole la importancia que tiene pero sin perder de vista que somos más que esa realidad que se despliega ante nosotros.

La vida es ahora, no se puede posponer. Hay que vivir el momento presente, no como un medio para llegar a otro, sino como un fin en sí mismo. Es el fluir de la vida. Entonces seremos capaces de no identificarnos con las experiencias. La práctica del mindfulness te hará experimentar cambios muy sutiles en la mente y la conducta, pero hará que surja una nueva sabiduría dentro de nosotros.

Dice el escritor Wayne Dyer: “El cambio puede suceder de muchas formas, puede ser un simple comentario o una coincidencia o un acontecimiento concreto, cualquier cosa, pero el resultado es siempre el mismo. Te das cuenta que no estás aquí para empujar a la vida y que sea una lucha constante, estás aquí para disfrutar y vivir en paz. Eso es lo que pasa cuando estás en el atardecer de la vida”.

 

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Que evolucione en nuestro interior. Crearemos un espacio interior.

  1. Darnos cariño

Tratarnos como un objeto valioso. Conectarnos con esa parte de nosotros que aún se mantiene íntegra y sana. También podemos recurrir a una figura conocida como un familiar o un guía religioso o espiritual.

  1. Soltar y dejar ir

Desidentificarse. Yo tengo la emoción pero no soy la emoción. Desapegarnos.

  1. Actuar o no

Estaremos en mejores condiciones para generar una respuesta según las circunstancias.

Imaginarse una metáfora nos puede ayudar durante la meditación. Por ejemplo, imaginarse a una madre meciendo a un niño que llora en sus brazos. El niño sería la emoción. O también, una nube que tapa el sol y poco a poco se deshace dejando pasar los rayos.

COMPASIÓN Y AUTOCOMPASIÓN

En ocasiones nos sentimos abrumados por las emociones. No estamos mindful. Luchamos contra nosotros mismos. No sólo nos sentimos mal, sino que creemos que somos malas personas. Ahí es cuando empezamos a dudar y a criticarnos.

Para ello, las tres habilidades son las 3 C’s:

  • Concentración: atención focalizada
  • Conciencia: mindful
  • Compasión: darnos cariño

La autocompasión nos aporta consuelo y serenidad a respuestas frecuentes como la autocrítica (soy un estúpido), el aislamiento (nos encogemos ante los demás) y la cavilación (por qué soy así).

Al aportarnos compasión, no damos amabilidad y conectamos con nuestro estado mindful. Hay evidencias científicas que la autocompasión viene asociada con el bienestar, la inteligencia emocional, la disminución de la ansiedad, la depresión, el enfado y el narcisismo.

CAMINOS HACIA LA AUTOCOMPASIÓN 

  • Físico: ablandar el cuerpo. Por ejemplo: la respiración, los baños caliente, el acariciar un perro, hacer ejercicio…
  • Mental: concentración y meditación. Dejar que los pensamientos vayan y vengan.
  • Emocional: hazte amigo de tus sentimientos y deja de evitarlos. Por ejemplo: escucha música, relájate, medita, ponte la mano en el corazón…
  • Relacional: conéctate con otra persona. Por ejemplo: comparte comida, expresa gratitud a un amigo/a, haz voluntariado…
  • Espiritual: deja de ser egoísta. Por ejemplo: con meditación, dar paseos por la naturaleza, haz un acto de caridad…

La finalidad es adquirir el hábito de responder con bondad hacia uno mismo cuando aparecen problemas en lugar de criticarnos.

LA PRESENCIA/TAO

No es fácil expresarlo en palabras, puesto que hay que vivirlo y experimentarlo. Lao Tse dice en el Tao Te Ching: “El Tao que puede expresarse con palabras no es el Tao verdadero”. Es un estado de excelencia. Estamos en el presente pero no perdemos de vista la presencia del observador. Emerge una nueva y más amplia identidad. La Presencia que todo lo observa.

EL ESPACIO

Surge un nuevo interior infinito, sin limites, eterno e inmutable. Más allá de las palabras, de los conceptos y la filosofía. El espacio surge cuando no se opone resistencia a la forma.

LA LUZ

Dice Nisargadatta Maharaj: “Es pura Conciencia que ser, sin ser ésto o aquello, sin ninguna auto-identificación con nada en particular o en general, en esa luz pura de la Conciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada, sólo hay luz”.

CONCLUSIÓN

Cuando la presencia late en nosotros, dejamos fluir sin oponer resistencia. Nos hacemos presentes en la realidad que vivimos, alineándonos con ella, acompañándola, dándole la importancia que tiene pero sin perder de vista que somos más que esa realidad que se despliega ante nosotros.

La vida es ahora, no se puede posponer. Hay que vivir el momento presente, no como un medio para llegar a otro, sino como un fin en sí mismo. Es el fluir de la vida. Entonces seremos capaces de no identificarnos con las experiencias. La práctica del mindfulness te hará experimentar cambios muy sutiles en la mente y la conducta, pero hará que surja una nueva sabiduría dentro de nosotros.

Dice el escritor Wayne Dyer: “El cambio puede suceder de muchas formas, puede ser un simple comentario o una coincidencia o un acontecimiento concreto, cualquier cosa, pero el resultado es siempre el mismo. Te das cuenta que no estás aquí para empujar a la vida y que sea una lucha constante, estás aquí para disfrutar y vivir en paz. Eso es lo que pasa cuando estás en el atardecer de la vida”.

 

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Cuál ha sido el desencadenante para detectar la causa. Darle nombre: tristeza, rabia… Eso hará que pierda fuerza.

  1. Aceptar la experiencia, permitir la emoción

Que evolucione en nuestro interior. Crearemos un espacio interior.

  1. Darnos cariño

Tratarnos como un objeto valioso. Conectarnos con esa parte de nosotros que aún se mantiene íntegra y sana. También podemos recurrir a una figura conocida como un familiar o un guía religioso o espiritual.

  1. Soltar y dejar ir

Desidentificarse. Yo tengo la emoción pero no soy la emoción. Desapegarnos.

  1. Actuar o no

Estaremos en mejores condiciones para generar una respuesta según las circunstancias.

Imaginarse una metáfora nos puede ayudar durante la meditación. Por ejemplo, imaginarse a una madre meciendo a un niño que llora en sus brazos. El niño sería la emoción. O también, una nube que tapa el sol y poco a poco se deshace dejando pasar los rayos.

COMPASIÓN Y AUTOCOMPASIÓN

En ocasiones nos sentimos abrumados por las emociones. No estamos mindful. Luchamos contra nosotros mismos. No sólo nos sentimos mal, sino que creemos que somos malas personas. Ahí es cuando empezamos a dudar y a criticarnos.

Para ello, las tres habilidades son las 3 C’s:

  • Concentración: atención focalizada
  • Conciencia: mindful
  • Compasión: darnos cariño

La autocompasión nos aporta consuelo y serenidad a respuestas frecuentes como la autocrítica (soy un estúpido), el aislamiento (nos encogemos ante los demás) y la cavilación (por qué soy así).

Al aportarnos compasión, no damos amabilidad y conectamos con nuestro estado mindful. Hay evidencias científicas que la autocompasión viene asociada con el bienestar, la inteligencia emocional, la disminución de la ansiedad, la depresión, el enfado y el narcisismo.

CAMINOS HACIA LA AUTOCOMPASIÓN 

  • Físico: ablandar el cuerpo. Por ejemplo: la respiración, los baños caliente, el acariciar un perro, hacer ejercicio…
  • Mental: concentración y meditación. Dejar que los pensamientos vayan y vengan.
  • Emocional: hazte amigo de tus sentimientos y deja de evitarlos. Por ejemplo: escucha música, relájate, medita, ponte la mano en el corazón…
  • Relacional: conéctate con otra persona. Por ejemplo: comparte comida, expresa gratitud a un amigo/a, haz voluntariado…
  • Espiritual: deja de ser egoísta. Por ejemplo: con meditación, dar paseos por la naturaleza, haz un acto de caridad…

La finalidad es adquirir el hábito de responder con bondad hacia uno mismo cuando aparecen problemas en lugar de criticarnos.

LA PRESENCIA/TAO

No es fácil expresarlo en palabras, puesto que hay que vivirlo y experimentarlo. Lao Tse dice en el Tao Te Ching: “El Tao que puede expresarse con palabras no es el Tao verdadero”. Es un estado de excelencia. Estamos en el presente pero no perdemos de vista la presencia del observador. Emerge una nueva y más amplia identidad. La Presencia que todo lo observa.

EL ESPACIO

Surge un nuevo interior infinito, sin limites, eterno e inmutable. Más allá de las palabras, de los conceptos y la filosofía. El espacio surge cuando no se opone resistencia a la forma.

LA LUZ

Dice Nisargadatta Maharaj: “Es pura Conciencia que ser, sin ser ésto o aquello, sin ninguna auto-identificación con nada en particular o en general, en esa luz pura de la Conciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada, sólo hay luz”.

CONCLUSIÓN

Cuando la presencia late en nosotros, dejamos fluir sin oponer resistencia. Nos hacemos presentes en la realidad que vivimos, alineándonos con ella, acompañándola, dándole la importancia que tiene pero sin perder de vista que somos más que esa realidad que se despliega ante nosotros.

La vida es ahora, no se puede posponer. Hay que vivir el momento presente, no como un medio para llegar a otro, sino como un fin en sí mismo. Es el fluir de la vida. Entonces seremos capaces de no identificarnos con las experiencias. La práctica del mindfulness te hará experimentar cambios muy sutiles en la mente y la conducta, pero hará que surja una nueva sabiduría dentro de nosotros.

Dice el escritor Wayne Dyer: “El cambio puede suceder de muchas formas, puede ser un simple comentario o una coincidencia o un acontecimiento concreto, cualquier cosa, pero el resultado es siempre el mismo. Te das cuenta que no estás aquí para empujar a la vida y que sea una lucha constante, estás aquí para disfrutar y vivir en paz. Eso es lo que pasa cuando estás en el atardecer de la vida”.

 

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Percibir con detalle la emoción. Como nos late el corazón, la presión en el pecho, la tensión en el vientre… Observar cómo poco a poco va disminuyendo.

  1. Tomar conciencia

Cuál ha sido el desencadenante para detectar la causa. Darle nombre: tristeza, rabia… Eso hará que pierda fuerza.

  1. Aceptar la experiencia, permitir la emoción

Que evolucione en nuestro interior. Crearemos un espacio interior.

  1. Darnos cariño

Tratarnos como un objeto valioso. Conectarnos con esa parte de nosotros que aún se mantiene íntegra y sana. También podemos recurrir a una figura conocida como un familiar o un guía religioso o espiritual.

  1. Soltar y dejar ir

Desidentificarse. Yo tengo la emoción pero no soy la emoción. Desapegarnos.

  1. Actuar o no

Estaremos en mejores condiciones para generar una respuesta según las circunstancias.

Imaginarse una metáfora nos puede ayudar durante la meditación. Por ejemplo, imaginarse a una madre meciendo a un niño que llora en sus brazos. El niño sería la emoción. O también, una nube que tapa el sol y poco a poco se deshace dejando pasar los rayos.

COMPASIÓN Y AUTOCOMPASIÓN

En ocasiones nos sentimos abrumados por las emociones. No estamos mindful. Luchamos contra nosotros mismos. No sólo nos sentimos mal, sino que creemos que somos malas personas. Ahí es cuando empezamos a dudar y a criticarnos.

Para ello, las tres habilidades son las 3 C’s:

  • Concentración: atención focalizada
  • Conciencia: mindful
  • Compasión: darnos cariño

La autocompasión nos aporta consuelo y serenidad a respuestas frecuentes como la autocrítica (soy un estúpido), el aislamiento (nos encogemos ante los demás) y la cavilación (por qué soy así).

Al aportarnos compasión, no damos amabilidad y conectamos con nuestro estado mindful. Hay evidencias científicas que la autocompasión viene asociada con el bienestar, la inteligencia emocional, la disminución de la ansiedad, la depresión, el enfado y el narcisismo.

CAMINOS HACIA LA AUTOCOMPASIÓN 

  • Físico: ablandar el cuerpo. Por ejemplo: la respiración, los baños caliente, el acariciar un perro, hacer ejercicio…
  • Mental: concentración y meditación. Dejar que los pensamientos vayan y vengan.
  • Emocional: hazte amigo de tus sentimientos y deja de evitarlos. Por ejemplo: escucha música, relájate, medita, ponte la mano en el corazón…
  • Relacional: conéctate con otra persona. Por ejemplo: comparte comida, expresa gratitud a un amigo/a, haz voluntariado…
  • Espiritual: deja de ser egoísta. Por ejemplo: con meditación, dar paseos por la naturaleza, haz un acto de caridad…

La finalidad es adquirir el hábito de responder con bondad hacia uno mismo cuando aparecen problemas en lugar de criticarnos.

LA PRESENCIA/TAO

No es fácil expresarlo en palabras, puesto que hay que vivirlo y experimentarlo. Lao Tse dice en el Tao Te Ching: “El Tao que puede expresarse con palabras no es el Tao verdadero”. Es un estado de excelencia. Estamos en el presente pero no perdemos de vista la presencia del observador. Emerge una nueva y más amplia identidad. La Presencia que todo lo observa.

EL ESPACIO

Surge un nuevo interior infinito, sin limites, eterno e inmutable. Más allá de las palabras, de los conceptos y la filosofía. El espacio surge cuando no se opone resistencia a la forma.

LA LUZ

Dice Nisargadatta Maharaj: “Es pura Conciencia que ser, sin ser ésto o aquello, sin ninguna auto-identificación con nada en particular o en general, en esa luz pura de la Conciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada, sólo hay luz”.

CONCLUSIÓN

Cuando la presencia late en nosotros, dejamos fluir sin oponer resistencia. Nos hacemos presentes en la realidad que vivimos, alineándonos con ella, acompañándola, dándole la importancia que tiene pero sin perder de vista que somos más que esa realidad que se despliega ante nosotros.

La vida es ahora, no se puede posponer. Hay que vivir el momento presente, no como un medio para llegar a otro, sino como un fin en sí mismo. Es el fluir de la vida. Entonces seremos capaces de no identificarnos con las experiencias. La práctica del mindfulness te hará experimentar cambios muy sutiles en la mente y la conducta, pero hará que surja una nueva sabiduría dentro de nosotros.

Dice el escritor Wayne Dyer: “El cambio puede suceder de muchas formas, puede ser un simple comentario o una coincidencia o un acontecimiento concreto, cualquier cosa, pero el resultado es siempre el mismo. Te das cuenta que no estás aquí para empujar a la vida y que sea una lucha constante, estás aquí para disfrutar y vivir en paz. Eso es lo que pasa cuando estás en el atardecer de la vida”.

 

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Hacer una pausa y concentrar la atención en la emoción. De este modo, suele impulsarnos a no actuar de manera irreflexiva e impetuosa.

  1. Respirar y serenarse

Percibir con detalle la emoción. Como nos late el corazón, la presión en el pecho, la tensión en el vientre… Observar cómo poco a poco va disminuyendo.

  1. Tomar conciencia

Cuál ha sido el desencadenante para detectar la causa. Darle nombre: tristeza, rabia… Eso hará que pierda fuerza.

  1. Aceptar la experiencia, permitir la emoción

Que evolucione en nuestro interior. Crearemos un espacio interior.

  1. Darnos cariño

Tratarnos como un objeto valioso. Conectarnos con esa parte de nosotros que aún se mantiene íntegra y sana. También podemos recurrir a una figura conocida como un familiar o un guía religioso o espiritual.

  1. Soltar y dejar ir

Desidentificarse. Yo tengo la emoción pero no soy la emoción. Desapegarnos.

  1. Actuar o no

Estaremos en mejores condiciones para generar una respuesta según las circunstancias.

Imaginarse una metáfora nos puede ayudar durante la meditación. Por ejemplo, imaginarse a una madre meciendo a un niño que llora en sus brazos. El niño sería la emoción. O también, una nube que tapa el sol y poco a poco se deshace dejando pasar los rayos.

COMPASIÓN Y AUTOCOMPASIÓN

En ocasiones nos sentimos abrumados por las emociones. No estamos mindful. Luchamos contra nosotros mismos. No sólo nos sentimos mal, sino que creemos que somos malas personas. Ahí es cuando empezamos a dudar y a criticarnos.

Para ello, las tres habilidades son las 3 C’s:

  • Concentración: atención focalizada
  • Conciencia: mindful
  • Compasión: darnos cariño

La autocompasión nos aporta consuelo y serenidad a respuestas frecuentes como la autocrítica (soy un estúpido), el aislamiento (nos encogemos ante los demás) y la cavilación (por qué soy así).

Al aportarnos compasión, no damos amabilidad y conectamos con nuestro estado mindful. Hay evidencias científicas que la autocompasión viene asociada con el bienestar, la inteligencia emocional, la disminución de la ansiedad, la depresión, el enfado y el narcisismo.

CAMINOS HACIA LA AUTOCOMPASIÓN 

  • Físico: ablandar el cuerpo. Por ejemplo: la respiración, los baños caliente, el acariciar un perro, hacer ejercicio…
  • Mental: concentración y meditación. Dejar que los pensamientos vayan y vengan.
  • Emocional: hazte amigo de tus sentimientos y deja de evitarlos. Por ejemplo: escucha música, relájate, medita, ponte la mano en el corazón…
  • Relacional: conéctate con otra persona. Por ejemplo: comparte comida, expresa gratitud a un amigo/a, haz voluntariado…
  • Espiritual: deja de ser egoísta. Por ejemplo: con meditación, dar paseos por la naturaleza, haz un acto de caridad…

La finalidad es adquirir el hábito de responder con bondad hacia uno mismo cuando aparecen problemas en lugar de criticarnos.

LA PRESENCIA/TAO

No es fácil expresarlo en palabras, puesto que hay que vivirlo y experimentarlo. Lao Tse dice en el Tao Te Ching: “El Tao que puede expresarse con palabras no es el Tao verdadero”. Es un estado de excelencia. Estamos en el presente pero no perdemos de vista la presencia del observador. Emerge una nueva y más amplia identidad. La Presencia que todo lo observa.

EL ESPACIO

Surge un nuevo interior infinito, sin limites, eterno e inmutable. Más allá de las palabras, de los conceptos y la filosofía. El espacio surge cuando no se opone resistencia a la forma.

LA LUZ

Dice Nisargadatta Maharaj: “Es pura Conciencia que ser, sin ser ésto o aquello, sin ninguna auto-identificación con nada en particular o en general, en esa luz pura de la Conciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada, sólo hay luz”.

CONCLUSIÓN

Cuando la presencia late en nosotros, dejamos fluir sin oponer resistencia. Nos hacemos presentes en la realidad que vivimos, alineándonos con ella, acompañándola, dándole la importancia que tiene pero sin perder de vista que somos más que esa realidad que se despliega ante nosotros.

La vida es ahora, no se puede posponer. Hay que vivir el momento presente, no como un medio para llegar a otro, sino como un fin en sí mismo. Es el fluir de la vida. Entonces seremos capaces de no identificarnos con las experiencias. La práctica del mindfulness te hará experimentar cambios muy sutiles en la mente y la conducta, pero hará que surja una nueva sabiduría dentro de nosotros.

Dice el escritor Wayne Dyer: “El cambio puede suceder de muchas formas, puede ser un simple comentario o una coincidencia o un acontecimiento concreto, cualquier cosa, pero el resultado es siempre el mismo. Te das cuenta que no estás aquí para empujar a la vida y que sea una lucha constante, estás aquí para disfrutar y vivir en paz. Eso es lo que pasa cuando estás en el atardecer de la vida”.

 

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Cómo la exigencia, nos exige demasiado

¡Yo soy muy exigente conmigo mismo y con los demás”

Ambos son tripulantes del mismo bote. Compañeros de equipo de tareas. “Yo podré sentirme bien, sólo si tú lo estás”.  El Dalai Lama lo llamó: el egoísmo altruista. Se trata de entablar una conversación con nosotros mismos.

 

  • Me gustaría que me consultaras si quiero lo que tú quieres, y si por alguna razón no quiero… presta atención a lo que me pasa y trata de entenderme. Ahora estoy agotado y necesito descansar. No puedo ir a tope como me pides.

EXIGENCIA/EXCELENCIA

La excelencia no es hija de la exigencia. La genuina excelencia es una estado de excelencia interior. La excelencia interior significa, relaciones internas armónicas, respetuosas y fértiles.

En los últimos años se está manifestando más el estado de agotamiento psicológico (burn out) y el síndrome de la fatiga crónica.

Cuando generamos un actitud interna de cooperación, el vínculo que se gesta produce bienestar. Motor de la excelencia.

RESUMEN

  1. Preguntas inciales
  2. Cómo se hablan
  3. Vivenciarlo (antiguo rol)
  4. Si las dos figuras no coinciden hay que dialogar.
  5. Llegar a un entendimiento
  6. Vivenciarlo (nuevo rol)
  7. Convierte al exigente y al exigido en asistente.

Diferencias entre querer y poder:

  • Querer: significa orientar la fuerza, la intención, la energía.
  • Poder: está implícito los recursos adecuados para llevarlo a cabo.

Pone en evidencia a la persona porque no sabemos si cuenta con los recursos necesarios, con lo cual, genera miedos e incertidumbre.

Por ejemplo: quiero la manzana que hay sobre la mesa. Extiendo el brazo y la agarro. Pero basta con que exista una disfunción neurológica para no poder.

La cuestión es si hay recursos suficientes para obtener el resultado deseado.

En el papel de exigente: 

  1. Hay una meta que quiere alcanzar
  2. Percibe al otro como alguien cuya función es estar siempre en condición de cumplir las órdenes que él da.
  3. Para alcanzar la meta, basta con demandarlo imperiosamente.

– El otro extremo (persona) acumula malestar, enojo y resentimiento.

– Es momento de hacerle frente al exigidor (mente). Hay que poner límites. ¡Basta ya!

Y ahora la pregunta es: ¿qué te haría bien recibir? Para empezar, que no me sacudas, que me tengas en cuenta, que me mires y me consultes.

Ambos son tripulantes del mismo bote. Compañeros de equipo de tareas. “Yo podré sentirme bien, sólo si tú lo estás”.  El Dalai Lama lo llamó: el egoísmo altruista. Se trata de entablar una conversación con nosotros mismos.

 

  • Me gustaría que me consultaras si quiero lo que tú quieres, y si por alguna razón no quiero… presta atención a lo que me pasa y trata de entenderme. Ahora estoy agotado y necesito descansar. No puedo ir a tope como me pides.

EXIGENCIA/EXCELENCIA

La excelencia no es hija de la exigencia. La genuina excelencia es una estado de excelencia interior. La excelencia interior significa, relaciones internas armónicas, respetuosas y fértiles.

En los últimos años se está manifestando más el estado de agotamiento psicológico (burn out) y el síndrome de la fatiga crónica.

Cuando generamos un actitud interna de cooperación, el vínculo que se gesta produce bienestar. Motor de la excelencia.

RESUMEN

  1. Preguntas inciales
  2. Cómo se hablan
  3. Vivenciarlo (antiguo rol)
  4. Si las dos figuras no coinciden hay que dialogar.
  5. Llegar a un entendimiento
  6. Vivenciarlo (nuevo rol)
  7. Convierte al exigente y al exigido en asistente.

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Para empezar a trabajar, hay que saber identificar a los protagonistas de la historia en nuestro interior:

  • Exigidor: sería la primera pregunta. Mente: cabeza
  • Exigido: sería la emoción. Sentimiento: corazón
  • Meta: es la exigencia, la demanda.

El exigidor no suele darse cuenta del modo en que trata al exigido. No lo advierte, porque su percepción está ofuscada por la meta: “Hay que llegar allá como sea”.

Por ejemplo: es como un jinete que quiere llegar a la colina sin tener en cuenta el caballo. La frase que mejor lo resume es: “querer es poder”. Insta a las personas a que reconozcan que si no consiguen algo, no es porque no pueden, sino por no quieren.

Diferencias entre querer y poder:

  • Querer: significa orientar la fuerza, la intención, la energía.
  • Poder: está implícito los recursos adecuados para llevarlo a cabo.

Pone en evidencia a la persona porque no sabemos si cuenta con los recursos necesarios, con lo cual, genera miedos e incertidumbre.

Por ejemplo: quiero la manzana que hay sobre la mesa. Extiendo el brazo y la agarro. Pero basta con que exista una disfunción neurológica para no poder.

La cuestión es si hay recursos suficientes para obtener el resultado deseado.

En el papel de exigente: 

  1. Hay una meta que quiere alcanzar
  2. Percibe al otro como alguien cuya función es estar siempre en condición de cumplir las órdenes que él da.
  3. Para alcanzar la meta, basta con demandarlo imperiosamente.

– El otro extremo (persona) acumula malestar, enojo y resentimiento.

– Es momento de hacerle frente al exigidor (mente). Hay que poner límites. ¡Basta ya!

Y ahora la pregunta es: ¿qué te haría bien recibir? Para empezar, que no me sacudas, que me tengas en cuenta, que me mires y me consultes.

Ambos son tripulantes del mismo bote. Compañeros de equipo de tareas. “Yo podré sentirme bien, sólo si tú lo estás”.  El Dalai Lama lo llamó: el egoísmo altruista. Se trata de entablar una conversación con nosotros mismos.

 

  • Me gustaría que me consultaras si quiero lo que tú quieres, y si por alguna razón no quiero… presta atención a lo que me pasa y trata de entenderme. Ahora estoy agotado y necesito descansar. No puedo ir a tope como me pides.

EXIGENCIA/EXCELENCIA

La excelencia no es hija de la exigencia. La genuina excelencia es una estado de excelencia interior. La excelencia interior significa, relaciones internas armónicas, respetuosas y fértiles.

En los últimos años se está manifestando más el estado de agotamiento psicológico (burn out) y el síndrome de la fatiga crónica.

Cuando generamos un actitud interna de cooperación, el vínculo que se gesta produce bienestar. Motor de la excelencia.

RESUMEN

  1. Preguntas inciales
  2. Cómo se hablan
  3. Vivenciarlo (antiguo rol)
  4. Si las dos figuras no coinciden hay que dialogar.
  5. Llegar a un entendimiento
  6. Vivenciarlo (nuevo rol)
  7. Convierte al exigente y al exigido en asistente.

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Completa las siguientes frases:

  • Yo me exijo ser/Me exigen ser…
  • En cambio me siento…

Cuando se responde a la segunda pregunta, suelen surgir rasgos opuesto.

Para empezar a trabajar, hay que saber identificar a los protagonistas de la historia en nuestro interior:

  • Exigidor: sería la primera pregunta. Mente: cabeza
  • Exigido: sería la emoción. Sentimiento: corazón
  • Meta: es la exigencia, la demanda.

El exigidor no suele darse cuenta del modo en que trata al exigido. No lo advierte, porque su percepción está ofuscada por la meta: “Hay que llegar allá como sea”.

Por ejemplo: es como un jinete que quiere llegar a la colina sin tener en cuenta el caballo. La frase que mejor lo resume es: “querer es poder”. Insta a las personas a que reconozcan que si no consiguen algo, no es porque no pueden, sino por no quieren.

Diferencias entre querer y poder:

  • Querer: significa orientar la fuerza, la intención, la energía.
  • Poder: está implícito los recursos adecuados para llevarlo a cabo.

Pone en evidencia a la persona porque no sabemos si cuenta con los recursos necesarios, con lo cual, genera miedos e incertidumbre.

Por ejemplo: quiero la manzana que hay sobre la mesa. Extiendo el brazo y la agarro. Pero basta con que exista una disfunción neurológica para no poder.

La cuestión es si hay recursos suficientes para obtener el resultado deseado.

En el papel de exigente: 

  1. Hay una meta que quiere alcanzar
  2. Percibe al otro como alguien cuya función es estar siempre en condición de cumplir las órdenes que él da.
  3. Para alcanzar la meta, basta con demandarlo imperiosamente.

– El otro extremo (persona) acumula malestar, enojo y resentimiento.

– Es momento de hacerle frente al exigidor (mente). Hay que poner límites. ¡Basta ya!

Y ahora la pregunta es: ¿qué te haría bien recibir? Para empezar, que no me sacudas, que me tengas en cuenta, que me mires y me consultes.

Ambos son tripulantes del mismo bote. Compañeros de equipo de tareas. “Yo podré sentirme bien, sólo si tú lo estás”.  El Dalai Lama lo llamó: el egoísmo altruista. Se trata de entablar una conversación con nosotros mismos.

 

  • Me gustaría que me consultaras si quiero lo que tú quieres, y si por alguna razón no quiero… presta atención a lo que me pasa y trata de entenderme. Ahora estoy agotado y necesito descansar. No puedo ir a tope como me pides.

EXIGENCIA/EXCELENCIA

La excelencia no es hija de la exigencia. La genuina excelencia es una estado de excelencia interior. La excelencia interior significa, relaciones internas armónicas, respetuosas y fértiles.

En los últimos años se está manifestando más el estado de agotamiento psicológico (burn out) y el síndrome de la fatiga crónica.

Cuando generamos un actitud interna de cooperación, el vínculo que se gesta produce bienestar. Motor de la excelencia.

RESUMEN

  1. Preguntas inciales
  2. Cómo se hablan
  3. Vivenciarlo (antiguo rol)
  4. Si las dos figuras no coinciden hay que dialogar.
  5. Llegar a un entendimiento
  6. Vivenciarlo (nuevo rol)
  7. Convierte al exigente y al exigido en asistente.

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Quien se expresa así suele hacerlo con un tono de orgullo. La creencia sobre la que se apoya esta afirmación: “Si realmente quieres lograr ser algo en la vida, tienes que trabajar o estudiar (ser exigente)”.

  • ¿Es la exigencia un rasgo que merece ser alentado?
  • O por el contrario, ¿se trata de una actitud inadecuada que tortura a quien la padece?

Hay quienes convierten la conquista, en una meta obsesiva. Son personas demasiado exigentes, cuya intransigencia con ellos mismos hace que lo sean en los demás.

Ser de esta manera no es una virtud, sino un defecto, porque se convierten en seres muy intransigentes con los demás. Y no se le puede pedir a nadie más de lo que no es capaz de dar, ni esperar que los demás sean como nosotros mismos.

Una persona exigente busca constantemente la perfección y no conseguirla le crea insatisfacción. Además, suele mostrarse susceptible y sensible a las críticas, ya sean constructivas o destructivas.

Este comportamiento suele estar asociado a un problema de autoestima, a no aceptarse uno como es.

El primer paso para el cambio es conocer las propias limitaciones y la de los demás.

Hay padres que frustran la felicidad de sus hijos exigiéndoles continuamente que sean perfectos. Esto genera en los niños un sentimiento potencial bajo, de culpabilidad e inseguridad, ya que sus progenitores les hacen sentir que nunca cumplen con las expectativas y se sienten, además, incapaces de hacerlo.

La exigencia desmesurada puede afectar también a la relación de pareja, por lo que habrá que saber medir los niveles de intransigencia.

La exigencia nos puede ayudar a alcanzar metas y objetivos, algo que mejora nuestra autoestima, pero tenemos que ser conscientes de nuestras limitaciones y de los demás. La vida no es perfecta y las personas tampoco lo son.

Completa las siguientes frases:

  • Yo me exijo ser/Me exigen ser…
  • En cambio me siento…

Cuando se responde a la segunda pregunta, suelen surgir rasgos opuesto.

Para empezar a trabajar, hay que saber identificar a los protagonistas de la historia en nuestro interior:

  • Exigidor: sería la primera pregunta. Mente: cabeza
  • Exigido: sería la emoción. Sentimiento: corazón
  • Meta: es la exigencia, la demanda.

El exigidor no suele darse cuenta del modo en que trata al exigido. No lo advierte, porque su percepción está ofuscada por la meta: “Hay que llegar allá como sea”.

Por ejemplo: es como un jinete que quiere llegar a la colina sin tener en cuenta el caballo. La frase que mejor lo resume es: “querer es poder”. Insta a las personas a que reconozcan que si no consiguen algo, no es porque no pueden, sino por no quieren.

Diferencias entre querer y poder:

  • Querer: significa orientar la fuerza, la intención, la energía.
  • Poder: está implícito los recursos adecuados para llevarlo a cabo.

Pone en evidencia a la persona porque no sabemos si cuenta con los recursos necesarios, con lo cual, genera miedos e incertidumbre.

Por ejemplo: quiero la manzana que hay sobre la mesa. Extiendo el brazo y la agarro. Pero basta con que exista una disfunción neurológica para no poder.

La cuestión es si hay recursos suficientes para obtener el resultado deseado.

En el papel de exigente: 

  1. Hay una meta que quiere alcanzar
  2. Percibe al otro como alguien cuya función es estar siempre en condición de cumplir las órdenes que él da.
  3. Para alcanzar la meta, basta con demandarlo imperiosamente.

– El otro extremo (persona) acumula malestar, enojo y resentimiento.

– Es momento de hacerle frente al exigidor (mente). Hay que poner límites. ¡Basta ya!

Y ahora la pregunta es: ¿qué te haría bien recibir? Para empezar, que no me sacudas, que me tengas en cuenta, que me mires y me consultes.

Ambos son tripulantes del mismo bote. Compañeros de equipo de tareas. “Yo podré sentirme bien, sólo si tú lo estás”.  El Dalai Lama lo llamó: el egoísmo altruista. Se trata de entablar una conversación con nosotros mismos.

 

  • Me gustaría que me consultaras si quiero lo que tú quieres, y si por alguna razón no quiero… presta atención a lo que me pasa y trata de entenderme. Ahora estoy agotado y necesito descansar. No puedo ir a tope como me pides.

EXIGENCIA/EXCELENCIA

La excelencia no es hija de la exigencia. La genuina excelencia es una estado de excelencia interior. La excelencia interior significa, relaciones internas armónicas, respetuosas y fértiles.

En los últimos años se está manifestando más el estado de agotamiento psicológico (burn out) y el síndrome de la fatiga crónica.

Cuando generamos un actitud interna de cooperación, el vínculo que se gesta produce bienestar. Motor de la excelencia.

RESUMEN

  1. Preguntas inciales
  2. Cómo se hablan
  3. Vivenciarlo (antiguo rol)
  4. Si las dos figuras no coinciden hay que dialogar.
  5. Llegar a un entendimiento
  6. Vivenciarlo (nuevo rol)
  7. Convierte al exigente y al exigido en asistente.

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Estrategias para manejar la ira

…y evitar que nos haga hacer cosas que luego lamentamos.

¿Es siempre mala la ira? No. Puede ser una sensación sana frente a las injusticias, algo que nos da energía y nos motiva para hacer un mundo más justo. Pero la ira es una emoción muy difícil de controlar. Cuando te enfadas la zona más instintiva y emocional del cerebro genera adrenalina y una química muy potente, y se pone al mando.

Hay que actuar

Esa parte del cerebro que es primitiva reacciona violentamente y te ordena a grito… ¡huye, ataca, insulta, pega…! Es una avalancha de energía física muy difícil de controlar. Y esto que dura un segundo, es lo que Daniel Goleman llama el “secuestro emocional”. Y aunque puede ser un mecanismo muy útil si corres un peligro real, también puede estropearte la vida o una relación personal o laboral.

Y es que en esos momento de secuestro emocional, baja nuestro coeficiente intelectual. Estamos en manos de emociones muy volátiles y probablemente exageradas.

¿Cómo controlar este secuestro emocional que nos lleva a tener reacciones primitivas y emociones menos racionales?
¿Qué podemos hacer para que no nos secuestre la ira?

1- Fíjate en sus señales físicas.
Porque tu cuerpo siempre te muestra lo que está pasando en tu mente. Empiezas a respirar con más intensidad, la sangre te sube a la cara, tal vez te tiemblan las manos, se te acelera el corazón… ¡DETENTE UN MOMENTO Y CUENTA HASTA 10! RESPIRA HONDO MIENTRAS LO HACES. Así estarás frenando la reacción física de la ira y no le dará tiempo para que se produzca el secuestro emocional. Si has logrado que no se lleve a cabo la ira… enhorabuena… lo has logrado.

2- Ahora necesitas tomarte un tiempo para enfriar la situación.
Ve a un entorno tranquilo, baja la luz, pon música suave o haz algún ejercicio PARA ELIMINAR O REBAJAR LA IRA de tu sistema. Así podrás tomar una decisión más consciente y más constructiva para todos, para resolver la situación que te ha provocado la ira. Lograr gestionar tus emociones para que no te hagan daño y no se lo hagan a los demás, eso es lo que llamamos INTELIGENCIA EMOCIONAL. SÉ PIONERO. ENTRENA TU MENTE.

 

Restorative Yoga

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Pilates

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