EL PROCESO DEL DUELO

La mayoría de las personas atravesamos un proceso de duelo en nuestras vidas. Un duelo es una pérdida que nos afecta emocionalmente. Estos procesos nos agonizan y alteran el transcurso de nuestra vida. Nos crean incertidumbre y preocupación.

Por ejemplo, un duelo puede ser:

– La pérdida de un familiar o ser querido

– La pérdida laboral

– Una enfermedad

– Una ruptura matrimonial

– La pérdida del hogar…

En un duelo existen varias fases:

Fase de shock. Cuando se produce el suceso que nos desconcierta. Hay personas que les paraliza e inmoviliza. Es el momento en el que produce la separación, la muerte del ser querido.

Fase de rabia o agresividad. Podemos sentirnos bajos de autoestima y seguridad, enfadarnos con aquellas personas que consideremos responsables del hecho en sí. Puede suceder incluso que nos autoculpabilicemos a nosotros mismos.

Fase de desorganización: Esta etapa se caracteriza por la toma de conciencia de la situación de que el ser querido ya no volverá. Este momento se caracteriza por la sensación de desorganización al no estar presente ese ser querido. Es habitual sentir apatía, tristeza… Tendencia a abandonarnos.

Fase de organización: poco a poco vamos afrontando la nueva situación. Nos adaptamos al sentimiento de pérdida y comenzamos a reconstruir nuestra vida. Para ello, debemos:

– Aceptar la pérdida.

– Experimentar el dolor de la pérdida, sin bloquear los sentimientos.

– Adaptarse a la nueva situación.

– Mirar al futuro. No se trata de olvidar al ser querido, sino de recolocarnos. La vida no volverá a ser la misma, pero permitirá la entrada de nuevas relaciones y emociones.

¿Cuándo acaba un proceso de duelo?

No hay un tiempo establecido. Depende de cada persona y del lazo de dependencia. Es un proceso lento y progresivo. Se consigue en el momento en el que podamos mirar atrás y ser capaces de recordar esos momentos sin pena y dolor, sino como una etapa de una historia compartida.

¿Qué debo hacer?

Es importante tener tiempo para pensar, para estar solo. Habrá gente que deseará compartir su experiencia y habrá gente que no. Cada uno se expresa de manera diferente. Podemos planificar nuestro día a día. Puede que sirva para tener ocupado el tiempo sin olvidar que debemos prestarnos atención.

Sugerencias familiares

En estos casos es importante que los familiares NO utilicen:

– Cortar la expresión de sentimiento. Pj. Anímate.

– No decir lo que debe hacer o sentir. Pj. yo estaría…

– Evitar frases hechas. Pj. Es ley de vida.

– Evitar que exprese lo que siente.

– No establecer límites y plazos.

– No temer nombrar a la persona fallecida.

En cambio lo que sí debemos hacer:

– Estar disponibles para ellosNormalizar la situación.

– Sugerencias para la persona que padece la pérdida.

– Obsérvate e indaga en tu interior qué necesita tu espíritu en todo momento. Si necesitas soledad o compañía no dudes en atenderte.

– Utiliza un diario. A partir de ahora será tu amigo y compañero. Escribe todos los días. Puedes hacerlo al levantarse o al acostarte. Preferiblemente a la hora de ir a la cama. No dejes que nadie lo lea. Es privado y personal.

– Ten cuidado a la hora de juzgarte, sé benevolente. Utiliza lenguaje formulado de manera positiva.

– Evita la negación. Tu mente no reconoce entre un “sí” y un “no”.

– Equilibra su campo energético. Cada persona se energetiza de una manera distinta. Busca tu forma. Pj. unos lo hacen meditando, otros con Yoga, otros a través de las artes marciales, otros paseando… ¿Cuál es la tuya?

Y por supuesto, y la más importante de todas, haz hipnosis con un especialista para viajar al alma de la curación. A nuestro ser interior.

Complicaciones

El proceso de duelo requiere que la persona dé pequeños pasos. Es un camino lleno de tareas. En ocasiones la atención y el apoyo del entorno son suficientes, pero acompañar no siempre es fácil. Muchas veces ni el propio sujeto sabe lo que quiere y el apoyo que recibe distancia más las relaciones haciéndolas más complicadas, tensas, frías o distantes.

Cuando nos sentimos solos e incomprendidos, es importante buscar un especialista en procesos de acompañamiento es importante.

Recordemos que el proceso normal tiene una duración limitada, cuando se extiende en el tiempo, es síntoma de duelo crónico.

Un duelo crónico es cuando la persona no ha sido capaz de desvincularse del fallecido. Y un duelo reprimido, es cuando la persona no ha expresado la pena y rehace su vida inmediatamente.

Este duelo crónico a lo largo de los años se puede manifestar físicamente. Para ello habría que realizar un protocolo biodescodificación.

“El dolor que no habla, cierra el corazón sobreexcitado y le hace romperse”, Shakespeare en su obra McBeth.

EL MIEDO

Sabemos qué es el miedo, pero este sentimiento que nos reduce a lo más primario de nuestro ser animal, nos hace cometer el error de tratarlo intelectualmente, creyendo que al describirlo tendremos control sobre él, cuando hoy se sabe que no es desde el intelecto sino desde la consciencia donde se vence todo temor.

El miedo es sin duda uno de los sentimientos esenciales a todo ser sensible. Todos lo hemos sentido, en más de una ocasión, hemos sufrido esa perturbación de nuestro ánimo que nos angustia, que derrumba la fortaleza de la razón y que, apoderándose de nuestra capacidad de acción, nos orilla a percibirnos como indefensos, impotentes, pequeños, insignificantes, totalmente incapaces, ante aquello que percibimos como un riesgo o un daño a nosotros mismos, nuestro entorno, a los que amamos o, a nuestros deseos. Sea el peligro real o imaginario, este nos obliga a retroceder cuando tenemos que avanzar, nos hace desistir cuando tenemos que insistir, nos lleva a negarnos a nosotros mismos cuando debemos y tenemos que afirmarnos en esencia y verdad.

En el reino animal, el miedo es un factor necesario y útil para la supervivencia. Ante el peligro o sus señales, el ser animal procurará huir como primera respuesta, y si no puede huir, luchará para continuar vivo. En ambas situaciones el miedo que experimenta activará una serie de respuestas físicas y bioquímicas en sus sistemas nervioso y motriz, que mejorarán su desempeño y capacidad en la acción que pueda o intente realizar; le hará priorizar sus percepciones, afinándolas y enfocándolas sólo en las esenciales para sobrevivir; suprimirá los deseos o necesidades innecesarias en la emergencia que afronta, le dotara de recursos extraordinarios de reacción, reducirá sus sensaciones de dolor o cansancio en tanto supera el peligro y, una vez pasada la situación detonante de la respuesta instintiva, se degradará dando paso del estado de emergencia vital al estado normal de alerta. Este miedo se refiere siempre a la realidad tangible, seguir sano y vivo.

En el plano humano, si bien existen los temores básicos referidos a nuestro ser instintivo, como lo son los debidos a peligros reales, tangibles y presentes y que afectan directamente nuestra integridad física y de los nuestros; los temores se multiplican, amplifican y refinan: y ya no se refieren a situaciones reales, sino a situaciones potenciales, a aquellas cosas y circunstancias que hemos convertido en hábito y que creemos importantes y necesarias en la vida: la posición social, las apariencias… los sustitutos de vida real, el dinero, el poder, el prestigio, los ruidos mentales y todo aquello que utilizamos para no sentir ni ver la falta de trascendencia o significado de nuestra vida. Nuestra experiencia queda en función de otros y ello debido a un temor mayor: el temor a vivir.

El temor a vivir, como nos lo dicta nuestro ser real, el yo íntimo, trascendente, esa esencia espiritual, que es el eje y centro de nuestro ser completo, nos lo inculca la sociedad, que nos censura por no ser uniformes y obedientes a un patrón artificial, a una existencia equivocada que no responde a nuestra naturaleza íntima y humana. Ese es el temor central de nuestro mundo actual.

Pero ¿cómo vencemos al temor? ¡No ignorándolo! Al ignorarlo o negarlo, sólo le damos más poder, pues lo envolvemos en un aura de misterio y oscuridad, que lo fortalece a expensas de nuestro propio poder personal. Lo vencemos siendo conscientes de nosotros mismos: aceptando que sentimos miedo…y sólo entonces podremos enfrentarlo desafiándolo, avanzando aun sintiendo su presencia en nuestro fuero intimo. Recordemos que el Héroe es aquel que hace lo que cree correcto y quien aún temblando de miedo, actúa, vive en sus actos, no en pensar si actuará. A cada uno de nosotros nos corresponde ser el Héroe de nuestra propia historia.

Mientras escribo este artículo, tengo miedo, cual monstruo que se ocultaba en los sitios oscuros en mi infancia, me acecha en este momento, pues he convertido su nombre en un tabú y le he dado poder a su presencia. Tengo miedo de no ser amado porque soy bajito, regordete, no pronuncio la “r”, no entro en el ideal físico de una sociedad enferma. Tengo miedo de mi futuro económico en esta “crisis”, tengo miedo a una vida aburrida, vacía y carente de significado, tengo miedo a ser olvidado o ser intrascendente, a no ser importante. Tengo miedo pues no logro ver mas allá del día de hoy y el futuro es una incógnita, y no puedo controlarlo; tengo miedo a fracasar, como si fuera un pequeñuelo y me fueran a castigar “los mayores”, que hoy son el destino, Dios, la suerte o el mundo. En este acto de confesión hago exorcismo de mis temores, al poder darles nombre y reducirlos a garabatos en el papel, los ridiculizo, los trivializo, los enfrento, les resto el poder que yo mismo les otorgué, en el principio cuando eran monstruos bajo mi cama, y que después fueron sustituidos por el miedo al rechazo, por miedo a vivir, a simplemente ser.

La vida en el temor, no es vida para nadie. En la vida hay multitud de peligros, eso es así, es parte de la vida, hay que aceptarlo y superarlo; pero al quitarle al miedo el control de nuestra vida en voluntad y consciencia, aceptando que a veces perderemos pero también a veces ganaremos, que en ocasiones caeremos pero que también nos levantaremos, accederemos al Héroe que vive en nosotros, al verdadero Ser que puede y seguramente será feliz. Sólo entonces viviremos plenamente con tristezas y alegrías, con fracasos y triunfos, y podremos avanzar en la senda del futuro desconocido con una sonrisa en los labios, paz y confianza en el corazón, sabiendo que el cobarde muere mil veces, pero el valiente es inmortal.

BREVES NOCIONES DE GRAFOLOGÍA

La grafología es la técnica que estudia las características psicológicas de la persona a través de la forma y los rasgos de su escritura. Mientras que el texto simboliza el yo social, la firma es el reflejo del yo íntimo.

Aspecto que desvalorizan la persona:

Tachar la firma.
Realizar con menos tamaño algunas de las partes de la firma.
Realizar con menor legibilidad alguna de las partes.
Escritura temblorosa.
Firmar con dos renglones, desvaloriza lo que hay debajo.
Firmar sólo con las iniciales.
Firmar con enmiendas (muchas floritura).
Parte de la firma más estrecha que la otra.

Para analizar una firma, primero estudiaremos la escritura y luego la rúbica, que es el trazo que adorna la escritura.

LETRA

– Letra inicial de la firma pequeña: sentimiento de inferioridad.
– Normal: equilibro consigo mismo.
– Grande: lucha por ascender. No se conforma con lo que tiene. Necesita que le reconozcan sus méritos constantemente.
– Muy grande: orgullo desmesurado. Tiene que destacar por encima de los demás.
– Anchura inicial de la firma: nos revela la firmeza con la que se camina por la vida.
– Pequeña: temor y vacilación. Timidez.
– Normal: seguridad y aplomo.
– Ancha: fuerza y empuje.
– La dirección: simboliza la ambición del sujeto y el camino empleado para tratar de conseguir sus metas.
– Ascendente: sus metas y objetivos según el grado de inclinación son más o menos alcanzable.
– Normal: madurez y autocontrol. Probablemente ha colmado sus expectativas en el plano profesional.
– Descendente: poca ambición.

LA RÚBICA

Permite ver cómo son las ambiciones personales y los mecanismos de defensivos que utiliza para salvaguarda su intimidad. A más rúbica, menos personalidad. Y menos rúbica, más personalidad.

SITUACIÓN

-Alejada: lo hace como autoprotección. Tiende a poner barreras entre él y los demás.
– Cercana: se relaciona bien con los demás.
– Invade el texto: tenencia a invadir el terreno de los demás.
– Tacha el texto: siente deseo de cambiar algo de su personalidad. Si es muy evidente, no se acepta.

SUBRAYADO

– Pequeño: poca valoración de sí mismo. No se siente seguro.
– Igual: valoración justa.
– Grande: no se siente seguro de sí mismo. Necesita muletas.
– Subrayando varias veces: necesidad de hacerse notar constantemente. Desea imponerse.
– Separa nombre y apellido: separa el plano social o laboral del personal.
– El nombre subrayado entre dos líneas: prefiere acatar lo que le dicen. Se autolimita en la consecución de las letras.

CURIOSIDADES

¿Cómo podemos identificar a un mentiroso?¿Y un charlatán o chismoso? ¿Y un egoísta?¿Qué significa cuando una persona escribe con letra grande?¿Y letra pequeña? ¿Cómo podemos saber si una persona está deprimida? ¿Cómo podemos saber si una persona está tomando drogas o es farmacodependiente? ¿Cómo escribiría una persona violenta? ¿Y una persona afable?

¿CÓMO PODEMOS SABER SI ALGUIEN ES NOBLE A TRAVÉS DE SU FIRMA?

NOBLE: línea recta. Legible. Rúbica sencilla o ausente. Tamaño de la firma y de la escritura igual o similar. Nunca menor.

INNOBLE: ilegible. Rúbica complicada. Firma grande con respecto del texto. Muy ascendente.

EL VÉRTIGO: MIEDO, ANGUSTIAS Y TEMORES

Se conoce por vértigo a la sensación subjetiva de movimiento, de giro del entorno o de uno mismo o de precipitación al vacío sin que ésta exista realmente. Es un trastorno del sentido del equilibrio que normalmente viene acompañado por:

  • Zumbido en oídos
  • Pérdida del equilibrio
  • Mareos
  • Hipoacusia en el oído
  • Visión doble
  • Parálisis facial
  • Dificultad en la articulación del lenguaje
  • Debilidad de las extremidades

Este trastorno puede afectar a cualquier persona y se calcula que una de cada siete lo padece. La causa del vértigo puede ser consecuencia de alteraciones en el oído, en la conexión nerviosa del oído al cerebro o en el propio cerebro.Se puede clasificar en vértigo periférico y vértigo central.

El vértigo periférico es el más frecuente y viene de la afección del oído interno del nervio vestibular. Mientras que el vértigo central deviene de alteraciones de los mecanismos neurológicos del propio sistema vestibular y puede ir acompañado de visión doble, inestabilidad y dolor de cabeza intenso.

Además, el vértigo también puede ser objetivo o subjetivo, dependiendo de si el paciente siente que es él quien gira alrededor de las cosas o si percibe que es su entorno el que parece dar vueltas a su alrededor.

Las que padecen este trastorno son personas con dudas, temor a lo desconocido y a la angustiosa impresión de perder el equilibrio.

Desde el punto de vista de la Descodificación, el vértigo se manifiesta en personas que se niegan a mirar o contemplar algo que no es de su agrado. Personas que se sienten inmersas en situaciones desagradables. Que albergan temores ante un cambio inesperado en sus vidas.

Estas personas se sienten obligadas a avanzar, pero con el riesgo real de caer y perder el control, al enfrentarse a situaciones desconocidas y poco deseadas. De ahí que tengan la angustiosa impresión de perder el equilibrio y experimentan dudas y temores ante el hecho de tomar decisiones.

El vértigo es una manera de huir de algo que no se quiere ver o escuchar. De una situación que avanza demasiado rápido y les hace tambalearse. Todo ello genera instabilidad y mucha ansiedad.

Acrofobia o miedo a las alturas

La acrofobia y el vértigo responden a conflictos diferentes. El miedo a las alturas se percibe y se siente como una fobia y genera mucho estrés. La persona que lo padece trata de evitar, en la medida de lo posible, estas situaciones.

El miedo a las alturas aparece en personas que carecen de referentes y sienten que no tienen en quién apoyarse. Se creen incapaces de controlar y mantener el equilibrio ante las circunstancias y situaciones de la vida.

A través de la terapia, el profesional analiza aquellos aspectos y matices de las personas que considera de interés para llegar a la emoción oculta que ha generado el conflicto, hasta la toma de conciencia del origen del síntoma que desencadenó el vértigo.

Así pues, el vértigo se produce por un anormal funcionamiento del oído interno manifestado por las personas que albergan dudas, incertidumbre y temores relacionados con algo que no soportan escuchar y que probablemente no pueden evitar. De ahí que el profesional busque en la persona lo que no soporta oír o escuchar, aquello de lo que huye, del posible conflicto que tiene de referentes o del miedo a futuras situaciones dramáticas que se despliegan ante la persona.

Así mismo, hay que prestar atención tanto al proyecto sentido como a la historia transgeneracional de la persona, dado que el vértigo puede ser un conflicto programado por sus antepasados o por los padres en la etapa uterina.

El vértigo puede generarse por conflictos no cerrados satisfactoriamente por generaciones anteriores, hasta que un miembro del clan toma conciencia y se sana a sí mismo, buscando previamente las líneas de afinidad entre miembros del sistema.

Sólo entonces, a partir de la toma de conciencia, el terapeuta ayudará a la persona a cambiar sus creencias, desprogramar el conflicto y sanar su inconsciente.

Noelia Bonifacio

FUENTE CONSULTADA

Vértigo. DMedicina.com Salud y bienestar. Disponible en: http://www.dmedicina.com/enfermedades/neurologicas/vertigo.html

ME DOY PERMISO

Me doy permiso para separarme de personas que me maltraten, que me traten con brusquedad, presiones o violencia. No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres, pareja, hijos, de nadie. Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento, fuera de mi vida. Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser el alma de la fiesta, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, el que está dispuesto al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan. No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado. Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme. Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas. No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse. Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable. No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros. Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.

Me afirmo como una persona no adicta a la angustia. Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio. No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior. Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender. Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia. Empiezo por reconocer mis valores, y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas. Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo.

Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo. Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo. Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra. Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer. Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquilo y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir no.

Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de aceptar las elecciones de otros. No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo normal y lo anormal en mis estados emocionales lo establezco yo.

Anónimo

EL MIEDO DESDE LA NEUROBIOLOGIA

Todos conocemos esas sensación de angustia y desconfianza que emana ante la presencia de un peligro. Se la conoce como miedo. Cuya etimología procede del latín metus, oscuro. Los seres humanos y los animales han experimentado en algún momento este sentimiento tan primario y arcaico. Si tuviéramos que buscar su origen, nos remontaríamos a 200 millones de años de evolución de la especie. Al momento exacto en el que los seres vivos se enfrentan a su medio, a los peligros, a lo desconocido y a la búsqueda de alimento para su supervivencia. El miedo es considerado la garantía biológica que nos ayuda a no ponernos en peligro o a protegernos.

La manifestación fisiológica del miedo se da en el cerebro.

En la década de los 50, el neurocientífico norteamericano Paul MacLean desarrolló la teoría del cerebro triuno. Su teoría afirma que el cerebro se desarrolló incorporando cada vez funciones más complejas pero que siguen siendo regidas por las arcaicas. Por lo tanto, el cerebro se divide en :

  • Cerebro arcaico (centro reptil): que comprende el tallo cerebral (bulbo raquídeo y protuberancia). Controla las tendencias básicas que garantizan nuestra supervivencia, como: deseo sexual, búsqueda de alimento, respuesta ante la agresión (huída, parálisis o ataque). Es la parte instintiva del ser humano.
  • Cerebro límbico (centro mamífero): este nombre fue acuñado en 1878 por el neurólogo francés Paul Broca. Hace referencia a todo un sistema de estructuras principales con respuestas emocionales, procesos de aprendizaje y memoria. Es el centro del miedo y del placer.
  • Neocortex (centro humano): corresponde a la estructura más nueva en su desarrollo y evolución. Recubre y engloba todas las partes del cerebro. Permite tener conciencia y controlar las emociones, a la vez que desarrolla las capacidades cognitivas: memoria, concentración, lenguaje, análisis, abstracción, resolución de problemas, planificación, etc.

Si tuviéramos que ubicar el miedo en un órgano de nuestro cerebro, éste sería la amígdala. La amígdala es una pequeña agrupación de neuronas con forma de almendra que se encuentran en la profundidad del lóbulo temporal.

Estudios recientes en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Politécnica de Madrid han demostrado que la amígdala es capaz de extraer información de manera ultrarrápida ante posibles amenazas expuestas en nuestro campo visual.

En el momento en el que se dispara la señal de alarma, ésta se extiende de la amígdala al hipotálamo y luego a la sustancia gris periacuductal (troncoencéfalo) que se encargarán de liberar hormonas y neurotransmisores para preparar al cuerpo ante el peligro, aquí es el momento de reaccionar con rapidez, entonces las glándulas suprarrenales liberan el cortisol y la adrenalina, lo que hace que nuestro sistema simpático se ponga en marcha y se producen cambios fisiológicos como:

  • Se incrementa el metabolismo.
  • El corazón bombea sangre a gran velocidad.
  • Aumenta la presión arterial, la glucosa en sangre, la actividad cerebral y la coagulación sanguínea.
  • La sangre fluye a los músculos, especialmente a las extremidades.
  • Sudoración.
  • Aumento de la respiración.
  • Dilatación de pupilas.

Son algunas de las respuestas que pone en marcha nuestro cerebro para favorecer el enfrentamiento o la huida. Gracias a este intrincado sistema de protección, nuestra especie ha evolucionado hasta el día de hoy. Por lo tanto, el miedo real es un mecanismo evolutivo perfecto y biológico que subyace al comportamiento humano.

Realicemos un análisis desde las diferentes etapas de la Descodificación.

  • 1ª etapa: Supervivencia. Los animales y el hombres buscan, como base fundamental y primaria, no morir de inanición. Por ello, la búsqueda de alimento, respirar y procrear, serán esenciales para su biología. Si uno de ellos se haya en peligro, el miedo hará acto de presencia.
  • 2ª etapa: Protección. Cuidar y proteger, conformarían el segundo escalón según prioridades fundamentales de los seres vivos. Ante la agresión, el miedo vendrá a activar nuestro mecanismo de defesa.
  • 3ª etapa: Rendimiento. La capacidad de superación y valorización sustentan el tercer puesto. La competencia y la comparación harán que en ocasiones el miedo nos muestre qué ámbitos o aspectos de nosotros están en peligro y pueden ser vulnerados y amenazados.
  • 4ª etapa: Relación. El miedo a la pérdida del ser querido, el miedo a no ser aceptado, reconocido, amado o querido. Sería algunas de las señales de peligro que desatarían en nosotros la alerta.

Como hemos podido observar, las necesidades más básicas son las principales causas de miedo. En la actualidad, se resumen principalmente en miedo a perder el trabajo, a no llegar a final de mes, al rechazo, al fracaso y al cambio.

Estos tipos de miedo se pueden transformar según la intensidad y la duración de la emoción. Un miedo no atendido se puede transformar en una fobia o en pánico. La fobia es el miedo que mostramos ante una situación que va más allá de la precaución razonable ante el peligro. Por ejemplo, agorafobia que es la aversión a los espacios públicos. El pánico es la aparición súbita e intensa asociada con el deseo de escapar. Por ejemplo, pánico a volar.

Cabe recordar que nuestra mente no entiende entre real, simbólico, imaginario y virtual. Es por ello, por lo que el miedo se puede clasificar en:

  • Miedo real: un agresor nos quiere atacar.
  • Miedo simbólico: miedo a las cucarachas.
  • Miedo imaginario: vemos una película de miedo y creemos que hay espíritus en casa.
  • Miedo virtual: una película de terror.

No existen los miedos injustificados puesto que nuestra psique nos advierte de una posible amenaza inconsciente. Por ejemplo, una persona puede tener miedo a la cucaracha y para nosotros ser absurdo. Pero si se explora más ese miedo, se observa que la persona lo que registra al verla, es la manera que tiene de huir y esconderse a tal velocidad. Eso le imprime desesperación. Esa imagen le evoca su aspecto temeroso y su desesperación por huir del mundo porque se siente indefenso.

Todo miedo debe ser atendido. Y como dijo Carl G. Jung: “Lo que niegas te somete y lo que aceptas te transforma”.

Así que atendamos ésta emoción primaria que nos ha acompañado desde tiempos remotos y dejemos que se exprese a través de nuestro cuerpo. Busca el origen de su expresión y no permitas que te someta.

PAUTAS PARA DEJAR DE FUMAR

SUGERENCIAS PARA COMENZAR:

  • Ponente una fecha concreta como inicio.
  • Haz ejercicio. Cambia tu estilo.
  • Bebe más agua y evita el alcohol.
  • Controla lo que comes. Evita los fritos y las grasas.
  • Piensa en positivo, nunca en negativo.
  • Cambia la rutina con la que asocias fumar.
  • Puede que te sirva tener algo entre lo dedos que sustituya el cigarrillo.

MIEDOS Y ESCUSAS

  • Falta de voluntad.
  • Fracaso: si la primera vez estuviste 3 o 5 días sin fumar, la siguiente estarás 15 y la siguiente 1 mes.
  • No encuentro ni el lugar ni el momento: debes planificarte. Ponte una fecha y un objetivo.
  • Voy a engordar: dejar de fumar no engorda. El cuerpo está acostumbrado a que la ansiedad se elimine fumando, y si no fumamos, recurrimos a eliminar la ansiedad comiendo altas calorías. También influyen la recuperación del gusto y el olfato, ya que olerás mejor la comida.
  • No bajes la ingesta de tabaco. Pensar en el próximo cigarrillo es peor que dejar de fumar.

Sigue habiendo mucha gente con deseo de dejar de fumar que lo sigue intentando. El primer paso para dejar de fumar es QUERER seguido de ME PONGO EN MARCHA.

Hay algunas directrices, aunque insistimos en que el acompañamiento con un profesional experto en hipnosis es la mejor herramienta después de la INTENCIÓN.

RITUAL ANTES DE FUMAR

-Toma un cigarrillo. Le das la vuelta entre los dedos. Lo percibes por los 5 sentidos.

– Y lo dejas al revés en el paquete de tabaco.

– Bebes un poco de agua y prestas atención al frescor en la boca y la garganta.

– Después tomas la decisión de ejercer la libertad de no fumar o por el contrario coger el cigarro y encenderlo para fumar solamente 1/3.

 

DIRECTRICES A TENER EN CUENTA

En primer lugar, la persona que quiera dejar de fumar, debe tener el paquete de cigarros mientras dure todo el proceso:

  1. TOMA DE CONCIENCIA
    1. ¿Quieres dejar de fumar TÚ o por el contrario, te lo han pedido?
  2. Conocer la motivación para fumar
    • ¿Desde cuándo fumas?
    • ¿Cuántos cigarrillos al día?
    • ¿Has dejado de fumar alguna vez?
    • ¿Qué hiciste para dejar de fumar?
    • Si lo has dejado ¿por qué volviste a fumar?
    • ¿Por qué querías dejar de fumar en esa ocasión? (salud, embarazo, niños…)
    • ¿Por qué quieres dejar de fumar ahora?
    • ¿Para qué fumas? ¿Cuál es el beneficio?. Reencuadrar las creencias (rélax, por problemas, ansiedad, liberación…)
  1. Dejar de fumar
    • ¿Qué te gusta del tabaco?
    • ¿Qué te molesta del tabaco?
    • ¿Qué está dispuesto a hacer?
    • ¿Qué vas a ganar dejando de fumar?
    • ¿Qué vas a dejar de perder dejando de fumar?
    • ¿Qué representa para ti dejar de fumar?

En este momento y según el motivo por el que la persona fuma, trabajaría con un profesional la creencia que le está motivando

  • Creencias limitantes y regreso al equilibrio.
  • Localizar el origen emocional y liberarlo

¿QUÉ ES LA HIPNOSIS?

La hipnosis es una herramienta que se viene utilizando desde hace muchos años en terapia clínica. La hipnosis es un estado de atención focalizada. Existen dos tipos de hipnosis: la clásica y la Ericksoniana.

La hipnosis Ericksoniana fue creada por el afamado terapeuta Milton Erickson. Es un tipo de hipnosis que se adapta a la medida de la persona.

La sociedad ha avanzado en pocos años a un ritmo muy acelerado. Tanto que mucha de las personas les cuesta adaptarse a los nuevos cambios. Para ello, construimos o generamos patrones de comportamiento que nos permitan desenvolvernos con mayor soltura. Estos trajes, muchas veces heredados, se convierten en corsés que nos ahogan y aprietan. Porque en realidad tienden a ocultar nuestra verdadera realidad. Nosotros mismos. Tendemos a desocuparnos de nosotros, en lugar de ocuparnos. Cada persona es única y genuina. Debemos aprender a conocernos y aceptarnos.

En la mente humana se halla el consciente y el inconsciente.

Hablar del inconsciente es hablar de una caja misteriosa donde el lenguaje de los símbolos es el lenguaje que manda. Donde todo es posible. Y donde pueden suceder las cosas más insospechadas. Hablar del inconsciente es hablar de la conexión de todos nosotros y del universo. Es habla de la parte más desconocida de nuestra mente.

Habitualmente, andamos por la vida con una máscara. La palabra “persona” que viene del griego, significa máscara. Andamos por la vida con nuestra máscara de la profesión, de la posición social, de la labor en la familia…

Pero detrás de esa máscara hay toda una serie de cualidades únicas pero a la vez comunes entre las personas. Todos tenemos miserias, sufrimientos, dichas y todos sufrimos el vacío, el dolor…

Como no hemos nacido con un manual que nos enseñó a superar todas esas cosas, vamos aprendiendo por el camino como buenamente podemos. Porque cada uno hacemos las cosas lo mejor que sabemos en cada momento. Por eso, debemos ser indulgente con nosotros mismos a la hora de juzgarnos.

El ser humano tiene una parte física y entramos por la puerta de la conciencia a través del deporte, por ejemplo, esto nos conecta con algo poderoso dentro de nosotros.

Por otro lado, tenemos una parte mental, los pensamientos, los cuales se dividen en la parte cognitiva y racional,  que están ubicados en el hemisferio derecho. También tenemos una parte energética que se capta a través de la cámara Kirian, conocida también como aura. A través de ella podemos captar muchas cosas y es muy utilizada en el mundo oriental.

Las emociones también son muy importantes. Expresarlas ante la sociedad no solía ser muy recomendable, pues todo tiene que ir regido por la razón. Sin embargo, esto ha comenzado a cambiar, por eso se han desarrollado muchos libros sobre Inteligencia Emocional, como los de Daniel Goleman, en donde nos dice que todo pensamiento va asociado a una emoción. No se pueden separar. Por eso, es tan importante tener una inteligencia racional y otra inteligencia emocional.

Y por último, la parte más íntima, la parte esencial, la parte sabia es la parte que en los momentos de oscuridad puede darnos luz.

En la hipnosis se manejan mucho los símbolos, que en griego significa “lo que une” y para los hipnoterapeutas es el lenguaje del inconsciente.

Trance = transitar: estado de conciencia diferente al que estamos habitualmente.

Trance hipnótico: conecta intensamente con un pensamiento, estado o emoción.

Tipos de frecuencias usadas en hipnosis: beta (conciencia), gama (pánico, miedo), alfa (sillón viendo la tele, ensoñación), comenzamos a acceder al inconsciente. Luego, theta y delta (sueño profundo).

Efecto Iceberg: el consciente ocupa el 5% de nuestra mente y es el que emerge, pero el resto es inconsciente  y es el que manda. Por mucho que el consciente quiera nadar hacia una dirección, si el inconsciente va al contrario es el que mandará. Por eso, es muy importante trabajar con el inconsciente, porque si él no está deacuerdo, no te vas a mover en la dirección que exige tu inconsciente.

Nuestro cerebro es tripartito, está dividio en hemisferio derecho, izquierdo y el reptiliano que es primario, los instintos de defensa y es muy poderosa en nostros porque gracias a ella sobrevivimos.

Las otras partes del cerebro son:

Mesocortex: que nos ayuda a formar sociedades.

Neocortex: la parte que nos hace humanos.

Si somos capaces de alinear los tres cerebros y usamos la total capacidad del cerebro podremos realizar verdaderos milagros, contactar con la luz interior, con el Maestro Interior y ser dueños del rumbo que queremos seguir en nuestra vida. Dentro de nosotros tenemos el maestro más importante, aunque en occidente le dan más fuerza a la materia y en oriente a lo espiritual, pero fusionar ambas cosas nos dará amplio y profundo conocimiento para acceder a un estado de conciencia y al guía interior. Del mismo modo también se llega a tener estados y conocimientos e información y esos estados son:

  • Letárgico: relajación (sentarnos, músculos sueltos, respiración profunda).
  • Trance medio.
  • Estado cataléptico (rigidez de los músculos).
  • Sonanbulia: trance hipnótico. El más profundo.

Trabajar con el mapa de cada persona nos ayudará a ir a otras vida, al presente y al futuro para brindar equilibrio y la salud, alejándonos de la enfermedad y el desequilibrio. Todas las respuestas están dentro de nosotros.

La enfermedad puede ser: física, mental o energética. Si es energética, hay que trabajar la energía, la mente y la emoción para acceder a la información transpersonal que nos conecta con el universo.

AUTOHIPNOSIS

Elige una habitación tranquila. Siéntate cómodamente con la cabeza apoyada y los brazo sobre tus muslos.

Observa un punto, como por ejemplo una vela o un punto negro en un papel y sitúala a 30 cm de tus ojos y un poco por encima de éstos.

Previamente memoriza un párrafo de lo que quieras reforzar o cambiar en tu comportamiento o actitud.

Piensa la relajación. Piensa en cómo tus músculos se van volviendo flácidos y blandos.

Mira fijamente el objeto que tienes enfrente. Inspira profundamente, retén el aire unos instantes y luego suéltalo lentamente. Conforme exhales, repítete: relájate, relájate relájate. Repite la secuencia hasta 7 veces.

Tu cuerpo se va lejando poco a poco.

Tus ojos empiezan a ponerse llorosos. Parpadeas y los párpados te pesan. Tus ojos se cierran.

Si quieres entrar en un estado más profundo repítete:

  • Me hundo, me hundo, me hundo… cada vez más profundamente, cada vez más profundamente.
  • Ahora estoy en un estado profundo, profundo, profundo de autohipnosis y me estoy hundiendo cada vez más profundamente, cada vez más profundamente, cada vez más profundamente.

Inspira y espirar profundamente varias veces, piensa en las diferentes partes de tu cuerpo desde los dedos de los pies hasta los de la mano. Mándate órdenes: relájate, relájate, relájate.

Ahora es momento de decirte el párrafo que tienes memorizado.

Una vez termines te dirás: contaré hasta tres y me despertaré, y cuando me despierte, me voy a sentir muy bien, me voy a sentir magníficamente, me voy a sentir como nunca me he sentido antes. 1, 2, 3..!!! y despiertas rejuvenecido.

Si luego te vas a la cama te dormirás rápidamente y se grabará en un inconsciente. Cuando despiertes por la mañana, repítete: me siento muy bien, me siento muy bien.

¡Piénsalo! ¡Créelo! Y ¡Actúa!.

DEJAR, SOLTAR, IR

Has tenido el valor de nacer. Tal vez no dispusiste de suficientes recursos. Puede que no te supieran educar. Quizás nadie te supo ver y nadie te supo amar. Tal vez acumulaste heridas abiertas, cansancio y dolores. Puede que hayas tenido la tentación de rendirte al sufrimiento y al abandono, pensando que así mitigarías tu soledad. Sin embargo, estás aquí y mereces ser feliz.

Recuerda que si permaneces aquí, es porque así lo deseas, es porque eres capaz.

Por muy abajo que hayan llegado tus circunstancias, tus alas siempre te permitirán volar.

Por muy profunda que sea la amnesia de tu mente, tu corazón siempre te sostendrá.

Eres poderoso y bello. El Universo te ama y tiene fe en ti, por eso, en cada instante te da todo lo que puedes necesitar para evolucionar, para recordar, para ser feliz.

Tu camino es único y sólo tú lo puedes andar. Nadie hará por ti lo que tú mismo no hagas. No tienes enemigos, sólo aliados que te muestran tu juego.

Lo que ves en los demás no es más que tu propio reflejo. Deja de luchar, basta con actuar. Descubre dónde estás.

Camina y atrévete a ser quien has venido a ser. Olvida las dudas, trasciende lo que te ha limitado… ¡Vuela!

Cuida tus palabras, tus pensamientos y tus siembras, eres una herramienta de tu alma manifiesta en la Tierra. Responsabilízate de ti y de tu vida.

Sé valiente, sé honesto, sé coherente. Sé una digna muestra de voluntad que te trajo hasta aquí.

Sé tierno y amoroso sin dejar de ser impecable y implacable.

No te resistas. Confía, suelta el control de tu ego. Entrégate. Deja de esperar, descubre tu presente con honestidad y agradecimiento.

Usa tu energía sólo en aquello que realmente la requiera. Y recuerda preguntarte: ¿para qué?.

Tus creencias crean tus actitudes y tus actitudes crean tu destino.

Sé correcto y amoroso, sal de la sensibilería y el prejuicio.

Eres un ser completo. Todo lo que necesitas está en ti. Cuando lo descubras, dejarás de padecer la soledad.

Deja ir todo lo que te ha limitado. Descubre tu esencia, tu belleza y tu auténtico poder. Necesitas derramar todo el amor que guardas en tu interior.

Trasciende las apariencias y comparte tu corazón. Revisa tus valores, encuentra el sentido de tu vida, atrévete a salir de la mediocridad.

No huyas de tu oscuridad, porque tú también eres eso de lo que huyes.

La iluminación consiste en integrar en la luz todo eso que no has querido reconocer de ti.

Recupera la inocencia, aprende a mirar el mundo y a ti con ojos limpios, libres de un pasado frustrante, triste o desconfiado. Aprende a mirarte cada instante con los ojos del amor.

Deja de esperar reconocimiento, deja de esperar que las cosas sean mejores, deja de esperar que los otros cambien, deja de hacer lo que crees que los demás esperan de ti, deja de alejarte de ti, deja de hacerte daño.

Elige, decide, confía, actúa, atrévete, manifiéstate, brilla y permite que la vida te ofrezca y te sostenga.

Haz de este tu hogar, crea con consciencia tu vida, disfruta de cada oportunidad, haz fácil lo difícil, cumple tu misión, sé leal a tu alma, manifiesta tu grandeza, haz todo lo que puedas, comparte desde el ejemplo, mira el corazón de los demás.

Entrégate por entero a la vida, sólo recibirás de ella aquello que tú le des. Y como mereces lo mejor, debes estar dispuesto a ofrecer lo mejor.

Vuelve a tu hogar. Regresa a ti. Conoces el camino. Tu alma te está esperando.

¡Namasté!

REGRESA A TI

Has tenido el valor de nacer. Tal vez no dispusiste de suficientes recursos. Puede que no te supieran educar. Quizás nadie te supo ver y nadie te supo amar. Tal vez acumulaste heridas abiertas, cansancio y dolores. Puede que hayas tenido la tentación de rendirte al sufrimiento y al abandono, pensando que así mitigarías tu soledad. Sin embargo, estás aquí y mereces ser feliz.

Recuerda que si permaneces aquí, es porque así lo deseas, es porque eres capaz.

Por muy abajo que hayan llegado tus circunstancias, tus alas siempre te permitirán volar.

Por muy profunda que sea la amnesia de tu mente, tu corazón siempre te sostendrá.

Eres poderoso y bello. El Universo te ama y tiene fe en ti, por eso, en cada instante te da todo lo que puedes necesitar para evolucionar, para recordar, para ser feliz.

Tu camino es único y sólo tú lo puedes andar. Nadie hará por ti lo que tú mismo no hagas. No tienes enemigos, sólo aliados que te muestran tu juego.

Lo que ves en los demás no es más que tu propio reflejo. Deja de luchar, basta con actuar. Descubre dónde estás.

Camina y atrévete a ser quien has venido a ser. Olvida las dudas, trasciende lo que te ha limitado… Vuela!

Cuida tus palabras, tus pensamientos y tus siembras, eres una herramienta de tu alma manifiesta en la Tierra. Responsabilízate de ti y de tu vida.

Sé valiente, sé honesto, sé coherente. Sé una digna muestra de voluntad que te trajo hasta aquí.

Sé tierno y amoroso sin dejar de ser impecable y implacable.

No te resistas. Confía, suelta el control de tu ego. Entrégate. Deja de esperar, descubre tu presente con honestidad y agradecimiento.

Usa tu energía sólo en aquello que realmente la requiera. Y recuerda preguntarte: ¿para qué?.

Tus creencias crean tus actitudes y tus actitudes crean tu destino.

Sé correcto y amoroso, sal de la sensiblería y el prejuicio.

Eres un ser completo. Todo lo que necesitas está en ti. Cuando lo descubras, dejarás de padecer la soledad.

Deja ir todo lo que te ha limitado. Descubre tu esencia, tu belleza y tu auténtico poder. Necesitas derramar todo el amor que guardas en tu interior.

Trasciende las apariencias y comparte tu corazón. Revisa tus valore, encuentra el sentido de tu vida, atrévete a salir de la mediocridad.

No huyas de tu oscuridad, porque tú también eres eso de lo que huyes.

La iluminación consiste en integrar en la luz todo eso que no has querido reconocer de ti.

Recupera la inocencia, aprende a mirar el mundo y a ti con ojos limpios, libres de un pasado frustrante, triste o desconfiado. Aprende a mirarte cada instante con los ojos del amor.

Deja de esperar reconocimiento, deja de esperar que las cosas sean mejores, deja de esperar que los otros cambien, deja de hacer lo que crees que los demás esperan de ti, deja de alejarte de ti, deja de hacerte daño.

Elige, decide, confía, actúa, atrévete, manifiéstate, brilla y permite que la vida te ofrezca y te sostenga.

Haz de este tu hogar, crea con consciencia tu vida, disfruta de cada oportunidad, haz fácil lo difícil, cumple tu misión, sé leal a tu alma, manifiesta tu grandeza, haz todo lo que puedas, comparte desde el ejemplo, mira el corazón de los demás.

Entrégate por entero a la vida, sólo recibirás de ella aquello que tú le des. Y como mereces lo mejor, debes estar dispuesto a ofrecer lo mejor.

Vuelve a tu hogar. Regresa a ti. Conoces el camino. Tu alma te está esperando.

Namasté!

 

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